El sistema público de alquiler de Navarra sumará 59 viviendas en la Ribera, 42 de ellas en Cintruénigo y otras 17 en Cortes, después de que la Fundación Acogida Vital haya adquirido estos inmuebles y se haya comprometido a arrendarlos con las mismas condiciones establecidas para las viviendas protegidas. La operación permitirá además que las personas que actualmente residen en ellas puedan permanecer en sus hogares y acceder a las subvenciones previstas para el alquiler protegido.
Las viviendas habían perdido durante los últimos años su calificación de protegidas y su incorporación al nuevo sistema pretende garantizar que continúen destinándose al alquiler bajo criterios similares a los de una VPO.
La vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra, Begoña Alfaro, presentó la iniciativa junto al director general del Grupo Añón, Iosu Belio, y el director jurídico y de Expansión de la compañía, Marcos Beltrán.
Uno de los principales efectos de la operación será la continuidad de los actuales arrendatarios. Según explicó Alfaro, algunas de estas personas se encontraban ante la posibilidad de tener que abandonar las viviendas debido a la finalización de sus contratos o a un incremento del precio del alquiler.
«Se trata de viviendas en régimen de alquiler, cuyos inquilinos iban a ser expulsados, bien por la no renovación de los contratos que tenían hasta ahora, bien por la subida exponencial de la renta, y lo hemos impedido gracias a la colaboración público-privada», señaló la consejera.

Acceso a las ayudas del alquiler protegido
Los inquilinos podrán acceder además a las subvenciones contempladas para las viviendas de protección oficial, con los mismos porcentajes, condiciones y requisitos establecidos con carácter general sin necesidad de inscripción previa en el Censo de solicitantes de vivienda protegida.
Esta posibilidad se deriva del compromiso asumido por el Grupo Añón de mantener los alquileres bajo las condiciones fijadas para las viviendas protegidas en régimen de arrendamiento.
Alfaro enmarcó la actuación dentro de las medidas impulsadas por el Gobierno de Navarra en materia de vivienda y citó, entre otras iniciativas, la declaración de Zonas de Mercado Residencial Tensionado, el registro de grandes tenedores o las modificaciones legislativas relacionadas con los contratos de habitaciones y el alquiler protegido.
«No hablamos solamente de viviendas, hablamos de hogares»
Desde el Grupo Añón, su director general, Iosu Belio, destacó la colaboración mantenida con el Departamento de Vivienda para sacar adelante la operación y manifestó la intención de la compañía de continuar desarrollando proyectos similares.
«Queremos seguir invirtiendo y construyendo un proyecto con visión de largo plazo. Hoy hablamos de 42 viviendas en Cintruénigo, pero para nosotros no hablamos solamente de viviendas: hablamos de oportunidades y de 42 hogares», afirmó.
Belio incidió además en la dimensión social de la actuación: «Detrás de cada puerta habrá personas, habrá familias, jóvenes que quieren comenzar su vida y personas que han atravesado momentos difíciles».
Por su parte, Marcos Beltrán, director jurídico y de Expansión del grupo, señaló que la operación no tiene carácter aislado y explicó que la compañía pretende ampliar su cartera de vivienda y continuar estudiando proyectos de vivienda social, tanto en Navarra como en otros territorios.












