La historia de la Policía Local de Tudela ha salido por unas semanas de la Comisaria de Virgen de la Cabeza para instalarse en el Palacio Marqués de Huarte, sede del Archivo Municipal y de la Biblioteca de Tudela, que acoge hasta el próximo 15 de octubre una exposición que reúne documentos históricos, fotografías, uniformes y diferentes objetos conservados a lo largo de décadas por generaciones de agentes.
La muestra permite recorrer la evolución del cuerpo desde los primeros alguaciles de finales del siglo XIX hasta la actual Policía Local, pero también descubrir cómo ha cambiado Tudela, su forma de organizarse y hasta algunas de las preocupaciones cotidianas de quienes prestaban servicio hace más de cien años.
El alcalde, Alejandro Toquero, ha reconocido esa doble dimensión durante la inauguración. «Es una exposición sobre nuestra Policía Local, pero creo que habla de algo mucho más amplio. Habla de Tudela, de sus calles, de sus gentes, de su historia y de cómo ha ido cambiando y evolucionando».

Toquero ha querido que la exposición sirva también como reconocimiento a quienes han contribuido a mantener vivo ese patrimonio. «Detrás de cada uno de estos objetos hay una historia. Nos hablan de otros tiempos, de otra forma de trabajar y de generaciones de personas que han recorrido las calles de Tudela velando por la convivencia y la seguridad».
Más de 10.000 objetos
Buena parte del material procede del museo que la Policía Local ha ido creando dentro de su propias instalaciones. El jefe de la Policía Local, Ricardo Casamián, ha explicado que la colección supera ya los 10.000 objetos, fruto de décadas de conservación, intercambios y donaciones.
El germen de este proyecto se remonta a los años 80, cuando varios agentes comenzaron a intercambiar parches, gorras y otros objetos con policías de distintos países durante competiciones deportivas. A partir de ahí, compañeros el que fuera jefe de la Policía Municipal, José Ángel Santamaría y agentes como Alberto Buñuel comenzaron también a conservar piezas de la propia Policía Local de Tudela.

Con el paso de los años la colección ha ido creciendo y, tras una primera exposición pública celebrada en 2015, han continuado llegando nuevas aportaciones de familiares de antiguos agentes. «Familiares de policías jubilados y fallecidos quisieron aportar su granito de arena con la entrega de trajes y objetos que habían pertenecido a ellos», ha explicado Casamián.
Ese fondo permite reconstruir ámbitos como la evolución de los uniformes. La exposición muestra prendas utilizadas desde comienzos del siglo XX, antiguas boinas rojas con el escudo de Tudela, uniformes grises de los años 50, prendas para agentes de circulación o los relativamente nuevos uniformes azul marino que comenzaron a implantarse en las últimas décadas del siglo pasado.
También pueden verse placas profesionales, identificaciones, boletines de denuncia, antiguos medios de comunicación, reglamentos y otros materiales utilizados en el trabajo diario.

De los alguaciles a la Policía Local
La exposición transita desde los antiguos alguaciles o “tenientes de Justicia”, figuras documentadas durante siglos al servicio del Ayuntamiento y del alcalde. En 1893 se aprobó el primer reglamento del Cuerpo de Alguaciles de Tudela. A comienzos del siglo XX apareció el denominado Cuerpo de Agentes de Vigilancia Nocturna y, en 1917, un nuevo reglamento estructuró ya el servicio con funciones muy similares a las actuales.
Una reorganización de 1936 planteaba un cuerpo integrado por un jefe, tres cabos y 33 agentes distribuidos en distintos turnos, además de dividir la ciudad en diez distritos.
La denominación actual de Policía Municipal quedó recogida en el reglamento publicado en 1997.
Un verano demasiado caluroso… en 1894
El Archivo Municipal aporta a la muestra una selección de documentación comprendida entre finales del siglo XIX y finales del XX.
El archivero municipal, Iñigo Ochoa, ha explicado que la exposición forma parte de la línea iniciada este año para acercar a los ciudadanos no solo los documentos del archivo, sino también otros elementos del patrimonio local. «Estamos trayendo a la ciudadanía una muestra que habitualmente no está al alcance de todas las personas», ha destacado.
Entre los documentos seleccionados aparecen pequeñas historias. Una de las primeras procede de 1894, cuando los alguaciles solicitaron al Ayuntamiento disponer de ropa de verano porque hasta entonces únicamente contaban con uniforme de invierno. Otra recoge una reclamación de los antiguos serenos, que pedían reducir una jornada laboral que alcanzaba las once horas.
También se exhiben reglamentos, nombramientos, expedientes personales, nóminas, informes de servicio y documentación relacionada con el trabajo diario de los agentes.
Doce bombas a medianoche
Entre los hallazgos más llamativos aparece un episodio prácticamente desconocido de la historia local.
Ochoa ha relatado que, revisando partes antiguos de los serenos, Alberto Buñuel encontró una referencia de 1929 a una explosión de doce bombas a medianoche en el puente de los Hoyos, (puente que actualmente salva el mediavilla en Tejerías), muy próximo al actual cuartel. «No había referencia a este episodio en la historia de Tudela. Lo acabamos de dar a conocer», ha destacado el archivero.
La selección documental incluye informes sobre reuniones políticas y sindicales, documentos relacionados con el control de productos como carne y pan, expedientes personales de agentes y otros documentos que permite seguir la evolución del servicio durante aproximadamente un siglo.
Una colección construida entre generaciones de agentes
El responsable de la colección museística, Javier Sagaseta, ha completado el recorrido explicando algunas de las piezas expuestas y la historia que existe detrás de los antiguos uniformes. Muchas prendas que se consideraban perdidas han podido recuperarse gracias a viudas, hijos, nietos y antiguos agentes que conservaban en sus casas recuerdos vinculados al cuerpo.
Esta parte es uno de los apartados más atractivos de la exposición y permite comprobar cómo ha ido cambiando la imagen de los agentes conforme evolucionaban también sus funciones. Entre las piezas más antiguas aparece la uniformidad de comienzos del siglo XX y hasta finales de los años 50, formada por americana y pantalón gris, correaje de cuero y una boina roja con el escudo de Tudela en un broche metálico.
La muestra recoge también el chaquetón gris utilizado entre 1958 y 1978, acompañado igualmente por la característica boina roja, así como una uniformidad específica para los agentes destinados a la regulación del tráfico: americana blanca con hombreras rojas, pantalón negro con franja roja lateral, cinturón con el escudo de la ciudad y guantes blancos para dirigir la circulación.
El recorrido avanza hacia modelos más reconocibles. Puede verse, por ejemplo, el uniforme de invierno utilizado entre 1984 y 2005, con chaquetilla azul marino, pantalón de pinzas, camisa azul y corbata negra, además de la placa metálica con el número de agente.
Una amplia colección de fotografías antiguas acompañan ayudan a situarla los diversos hechos de la historia de la Policía Local en su contexto, mostrando a quienes han sido agentes en distintos momentos de la historia del cuerpo de seguridad.












