Ramón Lázaro ha anunciado este viernes el final de su etapa como presidente y propietario del CD Tudelano. Lo ha hecho en una emotiva rueda de prensa celebrada en el estadio Ciudad de Tudela, arropado por familiares, trabajadores del club y jugadores, y durante la cual se ha emocionado en varias ocasiones.
Con la sala de prensa llena, Lázaro ha comunicado oficialmente que deja la entidad después de cuatro años al frente de un proyecto que asumió en junio de 2022, cuando el club atravesaba la situación más delicada de su historia, inmerso en un preconcurso de acreedores y con serias dudas sobre su continuidad.
“Finis coronat opus, el final corona la obra”, ha señalado Lázaro, recurriendo a una expresión latina para resumir sus sentimientos en una jornada que calificó como “muy especial”.

Durante su intervención, el ya expresidente recordó el compromiso que adquirió cuando llegó al club: “Fidelidad por Tudela y volver a ilusionarte”. Un objetivo que, aseguró, ha logrado cumplir.
“Hoy, cuatro años después, puedo decir con tranquilidad que este compromiso está cumplido. No ha sido fácil. Han sido años de trabajo, sacrificios, decisiones complicadas y mucho esfuerzo, pero también de orgullo y momentos inolvidables”, manifestó.
Lázaro destacó que durante su mandato, el club ha mantenido al día todos sus compromisos económicos con trabajadores, jugadores y proveedores, al tiempo que ha consolidado su estructura deportiva, institucional y social.
“El Tudelano vuelve a ser motivo de orgullo”
A lo largo de su despedida, el empresario quiso mostrar su agradecimiento a todas las personas que han formado parte del proyecto: miembros de la junta directiva, trabajadores, entrenadores, jugadores, patrocinadores, instituciones, medios de comunicación, familias de la cantera y, especialmente, la afición.
“Gracias por creer cuando era difícil creer. Gracias por acompañarnos en los buenos momentos y sobre todo en los malos”, expresó.
Uno de los momentos más emotivos llegó al recordar la situación en la que encontró la entidad: “Entré con un club muerto y ahora está más vivo que nunca”, afirmó visiblemente emocionado.
Lázaro aseguró marcharse especialmente orgulloso de haber contribuido al crecimiento de la cantera, la mejora de las instalaciones y el fortalecimiento de la imagen de la entidad: “Lo más importante es que el Tudelano vuelva a ser motivo de orgullo para Tudela, para la Ribera y para Navarra”, señaló.
También evocó algunos de los momentos más destacados de estos años, como las participaciones del equipo en la Copa del Rey o la reciente clasificación para la próxima edición del torneo, además de la lucha por el ascenso a Primera Federación esta misma temporada.
Una nueva etapa con capital navarro
Durante el turno de preguntas, Ramón Lázaro confirmó que la propiedad del club ya ha cambiado de manos y que será una sociedad de capital navarro la que asuma el futuro de la entidad.
“A partir de hoy dejo de ser oficialmente presidente y propietario del Club Deportivo Tudelano. En los próximos días la nueva propiedad hará su presentación y tendrá su protagonismo”, explicó.
Antes de concluir, Lázaro reiteró que seguirá ligado sentimentalmente al club desde la grada.
“Seguiré siendo un aficionado más. Seguiré celebrando cada victoria y sufriendo cada derrota como lo he hecho siempre”, afirmó.
La comparecencia concluyó entre aplausos y con un último mensaje dirigido al club de su vida: “Siempre llevaré al Tudelano en mi corazón. Y como presidente, por última vez, quiero decir: ¡Aúpa Tudelano, siempre!”.













