El tudelano Alberto Sola García ha dividido en dos el patio del Palacio del Marqués de San Adrián. En una mitad, ha colocado sus características obras realizadas con plumilla, en las que retrata diversos rincones de Tudela. Y en la otra, ha colocado sus cuadros más recientes, acuarelas en las que también se fija en enclaves de la capital ribera, como el puente del Ebro, o en los carteles de los nombres de las calles, que él mismo ayudó a realizar. En total, 43 cuadros que forman la exposición Buscando el color, que podrá contemplarse en la sede de UNED Tudela hasta el próximo 30 de junio.
Rodeado de familiares y amigos, el artista ribero ha presentado esta tarde su muestra acompañado por el director de UNED Tudela, Luis Fernández, que ha recordado que se trata de la tercera ocasión en la que Sola emplea el Palacio del Marqués de San Adrián para enseñar sus obras.
En el 2017, expuso Desde el Juicio, una colección con la que deseaba cerrar un ciclo de creación utilizando la técnica de la plumilla, para adentrarse en nuevas formas de expresión. Y en el 2022, estuvo en UNED Tudela con Blasones tudelanos, una iniciativa con más de 70 pinturas realizadas con tinta china que representaban los blasones históricos que adornan diferentes viviendas de la capital ribera. El Centro Asociado a la UNED en Tudela los escaneó en alta resolución, y todos ellos pueden contemplarse en la página web https://www.unedtudela.es/blasones.
Fernández ha repasado su trayectoria, relatando que nació en Tudela en el año 1952 y que comenzó en el mundo de la pintura desde muy joven. “Tras terminar el servicio militar y animado por su padre, se puso a dibujar, haciendo retratos a carboncillo, y también empezó a participar en exposiciones por toda Navarra”, ha explicado.
“De formación autodidacta -ha proseguido Fernández-, no quiso dedicarse profesionalmente al arte, ya que prefirió ganarse la vida de otra manera, aunque ha estado pintado durante todas las etapas de su vida y, por ello, ha realizado un gran número de obras, muchas de las cuales están ahora en multitud de casas de
Tudela y de otros lugares”.
El germen de su pasión por el dibujo, ha revelado el director de UNED Tudela, surgió cuando, de niño, cayó en sus manos una edición de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha que contaba con ilustraciones de plumilla. “A partir de ese momento, dejó el lápiz y comenzó a dibujar con plumilla, el elemento que más ha usado como artista”, ha apuntado.
Por su parte, Sola ha confesado que exponer en el palacio del Marqués de San Adrián es como cerrar un círculo, puesto que él estudio aquí cuando tenía 7, 8 y 9 años, y el edificio acogía un colegio de los Corazonistas. “Muestro en este patio lo que, de alguna manera, aprendí a dibujar aquí”, ha afirmado, antes de describir su exposición: “He cambiado el tema de la plumilla, que puede verse al principio de la muestra, por el color, con el que voy haciendo diferentes series, como los cuadros de las placas de las calles, rincones de Tudela, el puente del Ebro en diferentes momentos del día o escenas que buscan despertar cierta ironía”.
Placas de Tudela
De hecho, el pintor tudelano ha revelado que él formó parte de los tres artistas a los que el Ayuntamiento de Tudela encargó llevar a cabo las señales de los nombres de las calles del Casco Antiguo de la ciudad. “Me gustan mucho esas obras, porque, junto a las placas, hay cables, puertas, ventanas, faroles… diversos elementos que crean composiciones interesantes”, ha añadido.
Entre otros secretos, también ha rememorado cómo comenzó a pintar con color cuando era joven: “En su día, hice óleo tras heredar una caja de pinturas de mi madre. De hecho, ella no se le daba bien pintar y me pedía que yo le hiciera el dibujo, para después pintarlo ella”.
Y, por último, se ha referido a otra de sus series preferidas, la de capturar ropas tendidas en balcones. “Me apasionan, sobre todo cuando hay color. Me he enamorado de una calle de Tudela en la que una señora cambia cada dos días las prendas que tiene tendidas, y cada vez que paso por allí tengo que sacar una fotografía”, ha destacado.
En definitiva, Sola ha dejado claro que su exposición no pretender ser ostentosa, sino que posee cuadros claros y fáciles de ver, que “buscan hacer sonreír al espectador”.












