La portavoz del PSN en Tudela, Olga Chueca, analiza la situación del Área de Salud de Tudela tras las quejas de los profesionales de Urgencias del Hospital Reina Sofía por la presión asistencial, y pone sobre la mesa algunos de los principales retos de la ciudad en materias como vivienda, infraestructuras y planificación urbana. La dirigente socialista cuestiona además la forma de gobernar del equipo de gobierno que lidera Alejandro Toquero, al que acusa de priorizar la confrontación frente al diálogo institucional y la búsqueda de acuerdos.
Recientemente los médicos de Urgencias del Hospital Reina Sofía hicieron pública una carta en la que alertaban de su situación y carga de trabajo, ¿qué opina el PSN de Tudela de todo lo que está aconteciendo en torno a la atención sanitaria en el área de salud de Tudela?
Reconocemos que hay problemas importantes en la sanidad del Área de Salud de Tudela y que los profesionales están soportando una carga de trabajo enorme. Eso es evidente. Pero creemos que las soluciones tienen que llegar desde el diálogo y las propuestas, no solo desde la crítica pública.
Existen foros como el Consejo del Área de Salud o las reuniones sobre estrategia comunitaria donde se pueden plantear inquietudes y buscar soluciones. Sin embargo, hay responsables políticos que hacen mucho ruido públicamente pero luego ni siquiera acuden a esas reuniones ni envían representantes.
También existe un problema claro de falta de profesionales, y dificultades para cubrir plazas, y eso agrava todavía más la situación. Además, muchos médicos están muy quemados por la presión asistencial, aunque no solo ellos; también enfermeras y el resto del personal sanitario soportan una gran carga de trabajo.
Se están estudiando medidas organizativas, pero hay problemas estructurales que no se resuelven de un día para otro. Y además creemos que hace falta cierta corresponsabilidad ciudadana en el uso de la sanidad pública, porque en Tudela se pierden alrededor de mil citas médicas al mes. Al final creo que hay una responsabilidad compartida entre administración, profesionales y ciudadanía.
¿Cómo valoran los socialistas tudelanos el proceso de regularización impulsado desde el Gobierno Central y la actuación del ayuntamiento de Tudela al respecto?
Defendemos una inmigración regulada y segura, por supuesto, pero también entendemos que los movimientos migratorios han existido siempre y que hay muchas personas que ya están aquí, trabajando o queriendo aportar, y cuya situación necesita regularizarse. Este tipo de procesos no son nuevos; se han hecho también en otros países europeos como Italia o Portugal en los últimos años.
Es verdad que tanto UPN como PP rechazaron las mociones relacionadas con esta regularización, tanto aquí como en el Parlamento, alegando que no se estaban haciendo bien las cosas.
Lo que sí creemos es que desde el Ayuntamiento de Tudela se ha generado demasiada alarma. Este proceso se conocía desde hace meses y había margen para organizar recursos y preparar la atención.
En otros municipios se habilitaron rápidamente puntos de apoyo para ayudar con los trámites y aquí todo se convirtió en un debate político.
Desde el Gobierno de Navarra se pidió además que Tudela tuviera un punto de registro y finalmente se habilitó en Correos en muy poco tiempo. Por lo que nos trasladan, la atención está funcionando con normalidad y muchas de las dificultades iniciales son las habituales en cualquier proceso nuevo y masivo.
La planta de tratamiento de fangos que proyecta Nilsa en la EDAR de Tudela es el gran conflicto que mantiene el ayuntamiento de Tudela con el Gobierno de Navarra, ¿cómo valora el proyecto y los últimos acontecimientos y cruce de acusaciones que ha mantenido el alcalde con Medio Ambiente?
El proyecto de lodos de Nilsa es un proyecto fundamentalmente técnico que se ha acabado politizando. Estamos hablando de una actuación motivada por una normativa europea que hay que cumplir y que, además, tiene sentido que se plantee en la actual depuradora de Tudela, porque todo el proceso ya está ubicado allí desde hace 25 años.
Otra cuestión distinta puede ser estudiar determinadas partes del proyecto, como el secado de lodos, en otra ubicación, pero la base tiene lógica técnica. Yo he asistido a reuniones informativas, charlas de Nilsa y encuentros organizados por diferentes entidades y sinceramente creemos que se está generando una alarma excesiva.
Desde nuestro punto de vista, el alcalde está utilizando este asunto de forma política y contribuyendo a desinformar a la ciudadanía. Creemos que falta lealtad institucional y voluntad real de buscar soluciones conjuntas con el Gobierno de Navarra.
Nosotros sí hemos mantenido reuniones con distintos colectivos, como Ecologistas en Acción, precisamente para escuchar sus planteamientos e intentar buscar puntos de encuentro. Pero lo que trasladan en muchos casos no son alternativas concretas o viables para resolver el problema.
Además, se están mezclando cuestiones diferentes. Se está relacionando este proyecto con la polémica con las plantas de biogás de otras localidades, cuando aquí lo que se plantea es tratar residuos que ya se generan actualmente, aumentando el porcentaje para completar el proceso de tratamiento. Yo no soy técnica y no voy a entrar en detalles que corresponden a los especialistas, pero sí confío en el trabajo de los ingenieros y profesionales que están desarrollando el proyecto.
Desde nuestro punto de vista, el proyecto de Nilsa responde a una lógica de economía circular: se trata de reutilizar y tratar los lodos que ya se generan, de forma que puedan convertirse en energía a través de la planta de biogás, reduciendo incluso el coste global del sistema, ya que es una empresa pública sin ánimo de lucro.
«El alcalde está utilizando este asunto de forma política y contribuyendo a desinformar a la ciudadanía»
Se está planteando un problema que, en realidad, viene marcado por la normativa europea: no se puede trasladar indefinidamente el tratamiento de estos residuos de una comunidad a otra, por lo que este tipo de soluciones deben abordarse de forma estructural.
Hay que tener en cuenta que este tipo de instalaciones existen en otros lugares y no necesariamente lejos de zonas urbanas. La cuestión de los olores o la distancia ha evolucionado mucho tecnológicamente, y no debería ser el eje principal del debate.
Por eso creemos que lo que se está haciendo ahora es más una campaña de confrontación política y de comunicación que un debate técnico serio. No compartimos que se esté utilizando este asunto para generar alarma o desinformación en la ciudadanía.
¿Cree que es algo similar a lo que se produjo con la polémica con la digitalización del aula de la DGT?
La clave está en la lealtad institucional, independientemente de los colores políticos. Cada alcalde puede hacer su propia política, pero lo habitual es que exista colaboración entre administraciones y acuerdos cuando hay voluntad.
En el caso de Toquero da la sensación de que primero se genera el problema y después se presenta como el que encuentra la solución. Es algo que ya hemos visto en otros asuntos, como el de la DGT en el que la situación se gestionó de una forma que generó mucha polémica innecesaria para después presentarse como la solución al problema creado.
Creo que es un estilo de gestión basado en la confrontación, donde se busca más el conflicto político que el acuerdo o la coordinación entre instituciones. Se genera el problema, se crea un gran revuelo diciendo que aquí no se puede hacer, y luego se aparece como quien aporta la solución.
Y todo ello acompañado de un discurso en el que parece que, si no interviene él, no hay salida posible.
Las cuentas muestran un resultado favorable año tras año, ¿es un ayuntamiento que se está gestionando bien?, ¿cómo lo valora?
Creemos que falta planificación estratégica, lo he dicho siempre desde el principio. Es cierto que el Ayuntamiento tiene capacidad económica y un remanente importante, pero echamos en falta una visión más global y equilibrada por barrios.
Hay grandes proyectos que podrían desbloquearse y, sin embargo, seguimos viendo anuncios sin una hoja de ruta clara detrás. Por ejemplo, el recinto ferial, donde ya se ha reconocido que el espacio es válido y el Gobierno de Navarra ya ha anunciado una inversión de unos 3 millones de euros para el nuevo espacio del campus de la Universidad. Sin embargo, seguimos esperando a que se concreten concursos o procedimientos administrativos cuando ya tenemos recursos disponibles, dinero suficiente como para asumir, al menos, una primera fase de actuaciones importantes. Otra cosa es que se quieran buscar colaboraciones, que es perfectamente válido, y nadie se cierra a ello.
«Si han llegado a los fondos europeos a España y a Navarra, no ha sido gracias a UPN»
El problema es que es muy complicado avanzar cuando lo único que parece primar es la confrontación. La sensación es que falta planificación. Se hacen anuncios, pero no siempre hay una hoja de ruta clara detrás.
Por ejemplo, en el caso de las piscinas, se habla de una inversión de 4.300.000 euros pero luego se plantean actuaciones como un frontón sin cubrir que dejarán las instalaciones con un uso muy limitado en el tiempo, apenas tres meses al año.
También está el caso del campo del estadio «Ciudad de Tudela», que se ha ido presupuestando durante varios años sin llegar a ejecutarse, algo que evidencia que no hay una planificación real de prioridades.
Eso sí, hay actuaciones que están avanzando gracias a fondos europeos como la EDUSI o el programa PAYTU, y conviene recordar que esos fondos llegaron pese a que UPN y PP votaron en contra… Es decir, si han llegado a los fondos europeos a España y a Navarra, no ha sido gracias a UPN.
¿Cuáles serían los proyectos por los que apostaría el PSN?
Hay grandes proyectos, pero, por ejemplo, a nivel de instalaciones deportivas, falta muchísimo por hacer.
Por ejemplo, planteamos cubrir el patinódromo. Nos llenamos la boca diciendo que somos la capital de la Ribera, pero no tenemos ni siquiera un pabellón adecuado para el patinaje. En abril, se organizó un campeonato de velocidad si hubiera llovido se hubiera tenido que suspender porque no hay un espacio alternativo.
«A nivel de instalaciones deportivas hay muchas carencias»
Las instalaciones están muy deterioradas y los vestuarios no reúnen unas condiciones mínimas. También creemos que hay que mirar más a los barrios y mejorar los equipamientos existentes. Los clubes de fútbol hacen auténticos encajes de bolillos para cuadrar horarios y cada vez habrá más problemas de espacio. Hay que identificar qué instalaciones existen en cada zona, cómo se utilizan y cómo se pueden mejorar. Eso permite hacerse una composición global porque la ciudad se construye desde dentro hacia afuera.
No se trata de seguir incorporando equipamiento sin más, sino de partir de lo que ya tenemos y ver qué se puede mejorar, y a nivel de instalaciones deportivas hay muchas carencias. Insisto mucho en este aspecto cuando hablamos de instalaciones deportivas: qué equipamientos tenemos y en qué estado se encuentran.
Por ejemplo, en el caso de las piscinas, quizá se podría haber incorporado también algún espacio para deportes de raqueta como tenis o pádel. A veces se realizan inversiones muy grandes en infraestructuras muy concretas para un uso limitado en el tiempo, y quizá sería más interesante plantear una distribución más versátil de los espacios.
¿Qué opinan del proyecto de Gardachales? ¿Cree que ayudará a mitigar el problema de la vivienda en Tudela?
El problema de la vivienda existe en Tudela y en cualquier ciudad. Y vuelvo a insistir en que aquí la colaboración entre administraciones es fundamental. No lo va a solucionar solo el Ayuntamiento, ni únicamente el Gobierno de Navarra, ni tampoco el Gobierno de España. Hace falta trabajar de manera conjunta.
En el caso de Gardachales, gran parte del suelo es privado, pero eso no puede servir como excusa para quedarse de brazos cruzados. Llevamos más de veinte años así.
A finales de abril organizamos un encuentro precisamente para abordar este tema y trajimos al alcalde de Orkoien, que está impulsando el desarrollo de unas 2.000 viviendas. Allí han entendido que había que actuar porque mucha población joven se estaba marchando del municipio. Han decidido afrontar el problema y trabajar para sacar adelante el proyecto.
Por eso creemos que el Ayuntamiento de Tudela también puede hacer más. Hay margen para intervenir y existen muchas fórmulas de colaboración.
Ahora mismo, por ejemplo, se ha vendido una parcela municipal por unos dos millones de euros. La cuestión es si ese dinero se va a reinvertir en vivienda o en otras cuestiones. Nosotros creemos que se pueden hacer más cosas de las que se están haciendo.
«En vivienda, si lo que se ha hecho hasta ahora no ha funcionado, no se puede seguir igual esperando que los resultados sean distintos»
Tenemos claro que en este asunto hay que ir de la mano del Gobierno de Navarra y del Gobierno de España. Si la Ley de Vivienda fuera suficiente por sí sola, el problema ya estaría resuelto, pero a nivel municipal también se pueden impulsar muchas iniciativas.
Además, no podemos olvidarnos del casco antiguo, donde existe un enorme margen para la rehabilitación. Incluso el propio Ayuntamiento podría adquirir solares porque hay terrenos disponibles. Sabemos que es complicado, pero unos pocos proyectos bien planteados pueden arrastrar muchos otros. Si un promotor actúa y el Ayuntamiento acompaña, las cosas avanzan.
Otra propuesta que llevamos tiempo defendiendo es rehabilitar el edificio de los juzgados para destinarlo a vivienda joven en alquiler. También planteamos crear una residencia de estudiantes. Puede parecer una idea insistente, pero ayudaría a liberar vivienda para alquiler convencional. Con la universidad, los nuevos grados y la FP que están llegando a Tudela, va a ser una necesidad.
Ahora mismo hay mucha gente que no puede acceder al alquiler en condiciones normales y está claro que el mercado, por sí solo, no está resolviendo el problema. Hay que buscar alternativas reales y ser más innovadores. Si lo que se ha hecho hasta ahora no ha funcionado, no se puede seguir haciendo lo mismo esperando resultados distintos. Alguien tiene que mover las cosas.
¿Entiende que el Ayuntamiento haya presentado alegaciones al proyecto de mejora de la estación de tren para la parada del AVE en Tudela?
Defendemos que el tren debe mantenerse dentro de la ciudad. Sacarlo fuera genera problemas de movilidad y resta vida urbana. Creemos que Tudela debe apostar por una estación intermodal accesible y conectada, no por un apeadero aislado.
Además, cuando en 2023 se pudo actuar en este sentido no se presentó ningún tipo de alegación, pese a que entonces lo que se planteaba era mantener la estación tradicional y sacar un apeadero fuera de la ciudad.
Creo que estamos ante la misma disyuntiva de siempre, aunque no lo plantearía como un debate de confrontación. El hecho de que hace veinte años se tomaran determinadas decisiones sobre el tren de alta velocidad y que ahora se vea que no están funcionando como se esperaba demuestra que quizá algunas de aquellas decisiones no fueron las más adecuadas
En mi caso, como ciudadana, siempre he defendido que el tren debe mantenerse dentro del núcleo urbano. Todo lo que sea sacarlo fuera genera problemas de movilidad. Y aunque algunos compañeros de otras localidades puedan discrepar, yo lo tengo claro: hay que apostar por una estación intermodal que permita llegar en autobús o en tren y que Tudela siga siendo una ciudad viva.
«Creo que lo adecuado sería mantener la estación dentro del núcleo urbano y regenerar toda la zona»
Lo que no tiene sentido es un apeadero aislado, vacío y alejado del día a día de la ciudad. Lo hemos visto en otros lugares: instalaciones que terminan pareciendo cementerios de coches, con poca actividad e incluso sensación de inseguridad.
Además, hay que tener en cuenta que quien financia este tipo de actuaciones es el Ministerio y que estamos hablando de inversiones de gran envergadura económica.
Respecto a las alegaciones, el Ayuntamiento está en su derecho de presentarlas. Pero, siendo crítica, sí percibo que a veces se recurre demasiado a informes externos o a determinados “opinadores” que acaban condicionando el debate y pueden restar objetividad al proceso.
En cualquier caso, es una postura que no comparto. Creo que lo adecuado sería mantener la estación dentro de la ciudad y aprovechar la oportunidad para regenerar toda esa zona urbana.
¿Cree que está llegando a la gente su propuesta, su forma de entender la política y el proyecto socialista?
Hay una parte de la sociedad muy posicionada a favor de Toquero, por decirlo de alguna manera, aunque en ocasiones resulta difícil determinar hasta qué punto ese debate tiene un reflejo real en la calle o si se concentra principalmente en las redes sociales. Al fin y al cabo, detrás de un teclado se expresan muchas opiniones que después no siempre se corresponden con la realidad.
En la calle también hay críticas, claro, pero muchas veces se quedan ahí, no tienen la misma intensidad que en internet. Yo, sinceramente, hay momentos en los que relativizo bastante lo que leo, y prefiero centrarme en seguir trabajando.
Sobre si el mensaje está llegando o no, creo que sí. Al menos ahora existe más información y las redes sociales también están ayudando a que se conozca otra forma de hacer política y a visibilizar muchos temas.
Nosotros intentamos llevar al pleno propuestas útiles para mejorar la vida de la gente. Hablamos de instalaciones deportivas, de servicios y de proyectos concretos que afectan al día a día de la ciudadanía. Por ejemplo, cuestiones como el patinódromo u otras iniciativas que antes ni siquiera se abordaban ahora están encima de la mesa. A veces parece que determinados debates no llegan a la ciudadanía, pero cuando preguntas directamente a la gente las respuestas suelen ser bastante claras. Con el tren, por ejemplo, la mayoría lo que quiere es algo muy sencillo: tenerlo accesible dentro de la ciudad y poder utilizarlo sin depender de otros medios de transporte
En general, creo que se está avanzando. Veo al partido en Tudela con estabilidad y con capacidad de seguir planteando propuestas. Lo importante es continuar trabajando y no permitir que solo un tipo de mensaje se imponga.
¿Cómo valoran todo lo que está aconteciendo en torno a la EPEL-Tudela Cultura?
Merece una reflexión profunda. Creemos que se está evidenciando una forma de gestión basada en decisiones unilaterales que después generan conflictos judiciales y costes económicos para el Ayuntamiento. Actualmente tenemos una gerente cuya readmisión ha supuesto en torno a 100.000 euros, con una sentencia que además se ha recurrido y está pendiente de resolución. Después se produjo el cese de la otra gerente, que ha implicado una indemnización adicional de unos 15.000 euros.
Y, en este contexto, tenemos ahora a la primera gerente incorporada cuya situación, a nuestro juicio, no está del todo clara en cuanto a sus funciones y no terminan de concretar exactamente cuáles son sus competencias, más allá de referencias genéricas. Es una situación, cuanto menos, difícil de entender y que genera una evidente falta de definición organizativa.
Cuando un tribunal te dice que una decisión no se ajusta a derecho, eso debería llevar a una reflexión política.
Nuestra postura es clara: hace falta más diálogo, más planificación y menos confrontación.
Aquí hay una responsabilidad política clara. Sinceramente, considero que el alcalde no está afrontando este problema como debería. Es una forma de gestionar que evita tomar decisiones de fondo, cuando lo que se necesita es precisamente dar respuesta a una situación que, si no se encauza, puede ir a peor.
Entendemos que es un puesto de libre designación y precisamente por eso creemos que debe existir una mayor claridad, rigor y control en su definición.
Recientemente se conoció la resolución del Tribunal Administrativo que dio la razón al sindicato LAB en su recurso a la decisión de Toquero de retirar una exposición organizada por este sindicato en su aniversario. ¿Cómo lo valoran?
Lo que se está evidenciando es una actuación que, desde nuestro punto de vista, responde más a una forma de gestión unilateral, en la que se toman decisiones sin el suficiente respaldo administrativo y después se intenta justificar.
Es decir, se actúa, se decide, se ejecuta, y luego se intenta encajar jurídicamente lo que ya se ha hecho. Y, evidentemente, esa no es la manera adecuada de proceder en una administración pública.
Al final, lo que te está diciendo un tribunal es que la decisión no se ajusta a derecho. Y eso debería llevar a una reflexión.
Este tipo de actuaciones generan costes económicos añadidos en forma de recursos, procedimientos y posibles indemnizaciones, que se van acumulando. Y mientras tanto, hay otras cuestiones de ciudad que siguen sin resolverse.
Nuestra postura es clara: hace falta más diálogo, más planificación y menos decisiones unilaterales. Porque, al final, lo que se está viendo es una forma de gobernar que genera conflictos que podrían evitarse perfectamente.
¿Cómo van los proyectos que el PSN incluyó como enmiendas a los Presupuestos Generales de Navarra para Tudela?
Una de las enmiendas era para la creación de un baño público en el Parque del Queiles en la zona de los poetas, un espacio muy utilizado por la ciudadanía. Inicialmente se planteó allí, pero según se nos trasladó desde el departamento correspondiente, se consideró complicada su ejecución en ese punto, por lo que se ha propuesto ubicarlo finalmente en la zona donde están las fuentes de chorros y se instala el mercadillo.
También se incluyó una partida destinada a la climatización del mercado municipal, una actuación que sigue adelante, aunque, según nos ha trasladado el equipo de gobierno, presenta ciertas dificultades técnicas.
Otra de las enmiendas era un plan de sombras dotado con 15.000 euros, que finalmente ha sido rechazado. Se nos ha comunicado que no se considera necesario y que esa cuantía será devuelta. Nuestra propuesta se basaba en un trabajo previo de análisis, incluso con asesoramiento técnico y una aproximación participativa por barrios, para identificar las zonas con mayor necesidad de sombra, especialmente en espacios de uso infantil o de alta afluencia en horas de calor. Creemos que no se trata solo de colocar elementos puntuales, como se hizo en fiestas, sino de planificar de forma más estructurada este tipo de actuaciones en toda ciudad.
De las distintas propuestas que han ido planteando y que no salen adelante, ¿cuáles creen que deberían asumirse por parte del equipo de gobierno?
Estamos planteando iniciativas relacionadas con la mejora de equipamientos y espacios públicos, especialmente en cuestiones que afectan al día a día de la ciudadanía.
Por ejemplo, hemos propuesto actuaciones para mejorar las zonas de aparcamiento en el entorno del centro urbano, con soluciones de mayor capacidad en la avenida de Argentina, incluso estudiando fórmulas en altura o subterráneas. La idea es dar respuesta a un problema recurrente y facilitar el acceso a la ciudad tanto a vecinos como a personas que vienen de otras localidades.
También hemos propuesto actuaciones en distintos barrios, como Lourdes, donde se han estudiado posibles ubicaciones para nuevos espacios de estacionamiento o mejora de los existentes, aunque no siempre es fácil encontrar soluciones ideales debido a la falta de suelo disponible o a limitaciones técnicas. Muchas de estas propuestas requieren estudios en profundidad y una planificación global.
En todo caso, seguimos defendiendo que las propuestas que planteamos tengan un enfoque práctico, orientado a mejorar servicios básicos y la vida cotidiana de la ciudadanía, aunque no todas prosperen.
Otro asunto importante es la renaturalización de los patios escolares. El calor en los centros educativos es cada vez más evidente y creemos que es necesario mejorar el sombreado y crear espacios más adecuados para los niños y niñas.
También consideramos prioritario actuar en el mercado de abastos, que necesita una revitalización urgente trabajando conjuntamente con el comercio local, porque creemos que es un espacio clave para la vida de la ciudad.
Otras propuestas se encuentran con dificultades o con negativas, como ocurre con el autobús nocturno o con otras iniciativas que no han salido adelante.
Yo, al final, lo que intento es aportar soluciones a los problemas de la gente, no generar ruido ni desinformación.
En dos ocasiones han insistido en que el Ayuntamiento ofrezca alternativas a los jóvenes para celebrar el Día del Ángel. ¿Cómo valora la negativa del equipo de gobierno a abordar este tema?
Se ha trasladado la idea de que no es competencia del Ayuntamiento pero que hay que partir de una realidad: los chavales son de Tudela, no son de Cabanillas ni de Ablitas, son nuestros jóvenes. Pero es que este año, además, no se ha hecho ni siquiera una campaña de sensibilización, y eso también es importante tenerlo en cuenta.
Da la sensación de que todo se está abordando desde la confrontación, y al final eso no ayuda. Creo que se pueden buscar soluciones. Por ejemplo, hay espacios que podrían valorarse. El Cristo es un lugar que a mí me gusta especialmente; de hecho, ese día hubo allí 40 o 50 personas comiendo. También se podría trabajar con Santa Quiteria. Son espacios que permiten plantear alternativas más estables, incluso con merenderos acondicionados que puedan tener uso ese día y también el resto del año.
«Falta diálogo con la juventud»
Es decir, no se trata solo de buscar un sitio puntual para una celebración, sino de dotar a la ciudad de recursos que puedan ser útiles de forma permanente.
Cuando nosotros éramos jóvenes nos reuníamos en la orilla del Ebro sin demasiadas complicaciones. Ahora el contexto ha cambiado y las formas de relacionarse también, pero precisamente por eso hay que adaptarse y trabajar con ellos.
En este caso concreto, creo que ha faltado diálogo con la juventud. Si se hubiese hablado directamente con ellos, probablemente se podrían haber encontrado alternativas más adecuadas.
De hecho, cuando he hablado con algunos de los jóvenes implicados he visto que hay capacidad de organización y voluntad de hacer las cosas bien. Ellos mismos han contactado con Medio Ambiente, han dejado el espacio bastante limpio y han intentado actuar con responsabilidad dentro de sus posibilidades.
Por eso insisto en que la clave es trabajar con la juventud, no al margen de ella: escuchar más, planificar mejor y ofrecer alternativas reales.












