El Ayuntamiento de Tudela ha puesto en marcha una campaña de sensibilización ciudadana para mostrar su rechazo al proyecto de construcción de una planta de tratamiento de lodos que impulsa Nilsa en la EDAR de Tudela y que ya ha provocado las primeras críticas de la oposición municipal por el tono utilizado y el coste económico de la acción.
Bajo el lema “No a la mierda” y el hashtag #noalamierda, la campaña emplea una imagen escatológico centrada visualmente en un excremento y en mensajes de gran impacto. El material difundido por el consistorio insiste en cifras como los “460.000 kilos de excrementos humanos al día”, las “170.000 toneladas de fangos fecales al año” o el “equivalente a 68 piscinas olímpicas”.
La iniciativa incluye además la creación de la página web defiendetudela.com para promover una recogida de firmas que permita canalizar y cuantificar el rechazo ciudadano a la instalación proyectada junto a la actual depuradora de Mosquera.
«Sin paños calientes»
El equipo de gobierno defiende que el objetivo de la campaña es “explicar sin paños calientes” a la ciudadanía en qué consiste el proyecto y las razones por las que el Ayuntamiento se opone a la iniciativa. Entre los argumentos figuran el posible impacto por olores e insectos, la cercanía al casco urbano (unos 800 metros según el documento frente a los algo más de 1.500 metros reales en línea recta entre las instalaciones de la EDAD y el tanque de tormentas de la Azucarera), el incremento del tráfico pesado y la ubicación de la instalación en una zona próxima al río y a espacios naturales sensibles.

El ayuntamiento sostiene en esta campaña que la planta trataría el 40% de los residuos fecales de Navarra y critica que el proyecto se haya tramitado mediante un procedimiento acelerado para evitar la moratoria aprobada por el Parlamento de Navarra para este tipo de instalaciones.
Controversia
Sin embargo, el enfoque elegido por el Ayuntamiento ha generado controversia tanto por el tono de la campaña como por la simplificación del contenido técnico del proyecto. La campaña focaliza el mensaje en la llegada de “excrementos humanos”, aunque el proceso que plantea Nilsa se refiere al tratamiento de lodos procedentes de estaciones depuradoras de aguas residuales, es decir, fangos ya resultantes del tratamiento de aguas urbanas. Además, la campaña elude los detalles técnicos del funcionamiento previsto de la instalación o los sistemas de tratamiento contemplados, apostando por un mensaje de fuerte impacto visual.

La reacción más contundente ha llegado desde el PSN-PSOE de Tudela. Su portavoz municipal, Olga Chueca, ha acusado al alcalde, Alejandro Toquero, de realizar un “uso partidista y personal del dinero de la gente de Tudela” y ha criticado el coste de la campaña, que cifra en 18.000 euros.
“Como no ha conseguido ningún informe técnico ni jurídico que compre su opinión, ahora ha decidido tener opinadores a sueldo”, señala la portavoz socialista en un vídeo difundido en redes sociales, donde acusa además al equipo de gobierno de intentar “manipular” a la ciudadanía.
A las críticas se ha sumado también el portavoz de Contigo Tudela, Eneko Larrarte, quien ha cuestionado igualmente el gasto destinado a la campaña y el enfoque utilizado por el equipo de gobierno municipal. A través de sus redes sociales, Larrarte ha criticado “gastar 18.000 euros del dinero del Ayuntamiento de Tudela, es decir del tuyo y del mío, para defender ‘su’ postura basándose en márketing y slogans en vez de en informes técnicos”.












