
La Ribera se prepara para vivir una jornada de ciclismo en estado puro con el paso de la segunda etapa de la Vuelta a Navarra 2026, que el próximo 29 de mayo unirá Marcilla y Ribaforada en un recorrido de cerca de 141 kilómetros marcado por la velocidad y el protagonismo del terreno llano.
Será una etapa diseñada para rodadores, aunque no exenta de emoción desde el inicio. A pocos kilómetros de la salida, el pelotón deberá afrontar el alto de Peralta, de tercera categoría, la única dificultad montañosa del día. Un primer esfuerzo que podría seleccionar ligeramente la carrera antes de dar paso a un largo trazado favorable para mantener un ritmo alto.

A partir de ahí, la carrera se adentrará de lleno en la Ribera, atravesando localidades como Milagro, Cadreita, Valtierra y Arguedas, en un tramo donde los abanicos, si aparece el cierzo, y la estrategia de los equipos podrían empezar a jugar su papel. La llegada a Cabanillas marcará el primer punto caliente de la jornada con la disputa del primer sprint especial.
El recorrido continuará hacia Fustiñana, donde el pelotón cruzará el río Ebro para dirigirse hacia Ribaforada en un primer paso por meta. Desde allí, los ciclistas afrontarán un ligero ascenso en dirección a Ablitas, antes de encarar una zona más sinuosa que les llevará por la Laguna de Lor, Cascante y la carretera del Pulguer.

Regreso desde Corella
Uno de los puntos clave llegará con el repecho hacia Montes de Cierzo, una subida corta pero exigente que podría romper la calma del pelotón. Tras superarla, la carrera enlazará con Corella y Cintruénigo, donde se disputará el segundo sprint especial de la etapa, otro momento decisivo para los más rápidos.
La parte final del recorrido llevará a los corredores por la carretera de Fitero hasta el cruce de los nueves, donde el pelotón girará a la derecha para afrontar el regreso por la zona del Pulguer, nuevamente Cascante y Ablitas, antes de afrontar el desenlace definitivo en Ribaforada.
Todo apunta a una llegada rápida, posiblemente al sprint, aunque el desgaste acumulado y los pequeños repechos podrían abrir la puerta a sorpresas. En cualquier caso, la etapa promete espectáculo y una excelente oportunidad para que los aficionados riberos disfruten del ciclismo de cerca, animando al paso del pelotón por sus localidades.











