El cine de Paul Thomas Anderson siempre ha huido de estereotipos, y de ahí su variada filmografía: que va desde el petróleo (Pozos de Ambición), al porno (Boogie Nights), la moda (El hilo invisible) o su último film contra el control gubernamental. Aquí, narra la historia de un grupo de activistas que luchan contra el sistema, y donde un padre líder revolucionario, dieciséis años después, deberá salvar a su hija del coronel encargado de aniquilar a los activistas. El film lo protagonizan: Leonado Di Caprio, Sean Penn, Benicio del Toro, Chase Infinity, Teyana Taylor.
Bob Ferguson (Leonardo di Caprio), y Perfidia (Teyana Taylor), lideran el movimiento French 75, encargado de liberar a unos inmigrantes enjaulados en un campo de internamiento. Además de estas acciones, Bob y Perfidia asaltan bancos, ponen bombas en oficinas, y disfrutan del amor. Al poco tiempo de nacer la hija de ambos, Perfidia desaparece, y Bob deberá cuidar de su hija.
La historia salta 16 años hacia adelante, y nos encontramos ante un club de supremacistas blancos que ordenan al coronel Steven Lockjaw ( Sean Penn), que capture a todos los activistas del pasado. Bob convertido en un adicto a las drogas, recibe el aviso de que van a por él y a por su hija Willa (Chase Infinity). Bob huye buscando ayuda en Sesenio ( Benicio del Toro), ambos intentarán salvar a la chica y a sí mismos…
El director de Licorice Pizza, entremezcla varias películas en una, el drama familiar, la acción, la crítica política, además de sugerir temas como: el control gubernamental, la xenofobia, violencia, el feminismo. El acierto del film es no solo la mezcla de géneros, sino que sus personajes son imprevisibles, manteniendo la tensión en todo momento, destacando la escena de la carretera. Lástima que la narración ralentice tanto la presentación de sus personajes, y abuse de una presencia machacona con la música, a veces innecesaria.
Leonardo Di Caprio está excelente recordando a El Gran Lebowsky de los Cohen. Sean Penn, vuelve a sobreactuar, y lástima que Benicio del Toro, tenga un papel circunstancial. Sin embargo, la revelación es Chase Infinity con una actuación muy convincente.
Un film atípico que no deja indiferente, donde se muestra que el autoritarismo, el control gubernamental no es ficción, y parece que en la Norteamérica actual ha venido para quedarse.














