Lourdes: Barrio de Colores
Claudia Hierro, responsable del Centro Padre Lasa, y Eva Gurría, directora general de Políticas Migratorias
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Tudela acoge una iniciativa pionera que utiliza el lenguaje audiovisual como herramienta de encuentro entre culturas y generaciones. El proyecto ‘Lourdes: Barrio de Colores’, presentado esta mañana en el local de la Asociación de Mujeres del Barrio de Lourdes, busca crear espacios de diálogo y conocimiento mutuo entre vecinos de diferentes orígenes, teniendo como meta final la producción de un largometraje colectivo.

La sala, cedida amablemente por la Asociación de Mujeres, ha sido el escenario elegido para dar a conocer los detalles de este proyecto. Un gesto que, como señaló Claudia Hierro, responsable del Centro Padre Lasa, ejemplifica la filosofía de trabajo que quieren impulsar: «Es una muestra de cómo nos gusta trabajar, mano a mano con otras entidades y asociaciones, compartiendo objetivos y valores por una Tudela más unida».

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«El proyecto Lourdes Barrio de Colores», ha explicado Claudia Hierro, «es una iniciativa por la promoción de la convivencia a través de un proceso comunitario, para crear espacios de encuentro entre vecinos y vecinas de Tudela para conocernos de tú a tú y fomentar la convivencia intercultural».

El proyecto ha salido adelante gracias a una enmienda social de Contigo Tudela a los presupuestos del Gobierno de Navarra, «porque creemos que lo que hace falta es convivencia», ha comentado Marisa Marqués, «y programas para colectivos singulares, como pueden ser los mayores, la gente joven, en este caso creo que se van a mezclar ambas cosas; se va a trabajar con gente joven, con gente mayor del Barrio para conocernos más, y se trabaja sobre todo la convivencia».

Dos fases para construir comunidad

El proyecto, que cuenta con el respaldo de la Dirección General de Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra a través de una enmienda social, se desarrollará en dos etapas claramente diferenciadas.

La primera fase arrancará el próximo 26 de marzo con talleres participativos (lugar aún por confirmar) que adoptarán formatos diversos: encuentros intergeneracionales, paseos por el barrio para descubrir sus rincones desde diferentes miradas y actividades de expresión artística. El objetivo es sencillo y profundo a la vez: «Conocernos de tú a tú, compartir experiencias de vida y de barrio», explicó Hierro.

La segunda fase tendrá un carácter más técnico. Con la colaboración del profesional Julio Mazarico, se impartirán talleres de formación audiovisual: guion, iluminación, sonido, rodaje e interpretación. Todo ello para que, en la segunda mitad del año, los propios vecinos sean los protagonistas del rodaje de un largometraje que reflejará la diversidad cultural del barrio.

«Pondremos en valor la acogida y la diversidad como elementos que enriquecen la convivencia», subrayó la responsable del Centro Padre Lasa, incidiendo en el carácter comunitario de todo el proceso.

Un barrio con vocación de acogida

No es casualidad que el Barrio de Lourdes haya sido el lugar elegido para esta experiencia. Como recordó Hierro, «es un barrio que en su origen nació con vocación de acogida a personas que venían de distintos lugares y que decidieron hacer de Tudela su hogar». Hoy mantiene esa naturaleza diversa que lo convierte en el escenario perfecto para un proyecto de estas características.

Por su parte, Eva Gurría, directora general de Políticas Migratorias, puso el foco en el contexto actual de Navarra y, particularmente, de Tudela. «Nos encontramos en una sociedad que ha cambiado. La llegada y asentamiento de población de origen extranjero ha transformado nuestra sociedad. Esto supone retos, pero también oportunidades», afirmó.

Gurría, que se crio en el barrio de Lourdes, conoce bien la evolución de esta zona de Tudela. «Ahora mismo en Tudela convivimos personas de 84 nacionalidades. Cuando se habla de fenómeno migratorio se tiende a meterlo en un todo homogéneo, y no es así. Hay muchísima diversidad que hay que gestionar y trabajar, y el punto clave es el conocimiento: conocernos, entendernos, compartir claves culturales».

La directora general comparó la convivencia con «la autoestima: se trabaja todos los días y desde una perspectiva individual y colectiva. Convivimos en el ámbito educativo, laboral, en la vecindad… Este proyecto fortalece esos lazos».

Invitación abierta a la participación

Tanto los impulsores del proyecto como las instituciones quieren dejar claro que la iniciativa está abierta a toda la ciudadanía. «Aunque nosotros somos los que impulsamos el proyecto, necesitamos que sea de todos y de todas para seguir trabajando por una Tudela más unida y acogedora», insistió Claudia Hierro.

La primera cita pública tendrá lugar este mismo sábado 21 de febrero a las 12:00 horas en el Centro Cívico de Lourdes. Será el acto de presentación oficial, un encuentro abierto a vecinos, asociaciones y entidades que quieran sumarse a esta experiencia.

Para quienes no puedan acudir pero deseen seguir el proyecto, se han habilitado perfiles en redes sociales (Instagram, Facebook) y una página web bajo el nombre ‘Lourdes Barrio de Colores‘, donde se irá informando de las fechas y ubicaciones de los talleres.

Un mensaje de diversidad y celebración

Antes de concluir, Eva Gurría quiso aprovechar la ocasión para lanzar un mensaje simbólico pero significativo: «Hablando de diversidad, quiero felicitar a la comunidad china porque esta semana se inició el nuevo año chino, el año del caballo. Es una de las comunidades que reside en nuestro barrio, en Tudela y en Navarra».

Un gesto que resume el espíritu de ‘Lourdes: Barrio de Colores’: reconocer, celebrar y tejer lazos entre todas las personas que conviven en un mismo espacio, con la certeza de que «los grandes elementos que definen la vida de una persona suelen ser muy comunes independientemente de los lugares de origen», como recordó Gurría.

El proyecto echa a andar con la esperanza de convertirse en un punto de inflexión en la forma de entender la convivencia intercultural en Tudela. Y lo hace desde el convencimiento de que, como señaló la directora general, «puede ser una fórmula para entendernos y para desmontar desinformaciones y bulos que puedan surgir sobre otras culturas».

El barrio de Lourdes se prepara para vestirse de colores. Y lo hará con el objetivo de demostrar que, pese a las diferencias, hay muchos más elementos que unen que los que separan.

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