Este domingo se celebraba en el salón de actos del colegio de Jesuitas el homenaje anual a los donantes de sangre de Tudela. Durante el acto, se impusieron once insignias de plata, para aquellos que han llegado a las 25 donaciones, seis insignias de oro, para aquellos que han contribuido con cincuenta donaciones, y una insignia de oro doble, a Joaquín Palma Sánchez, por alcanzar durante 2015 las cien donaciones.

El delegado de Adona en Tudela, Alfonso del Álamo, comenzó su intervención felicitando a todos los donantes, especialmente a aquellos que recibían insignia, y recalcó la importancia del acto de la donación, ya que «hoy por hoy la sangre no se puede fabricar. Los donantes», afirmó, «somos un colectivo que con un pequeño gesto conseguimos grandes logros, hacemos que puedan funcionar nuestros hospitales. ¿Qué sería de nuestro hospital, que ha cumplido su 30 aniversario, sin las bolsas de sangre?». Y es que, gran número de intervenciones, como los trasplantes de órganos, serían inviables sin la generosidad de los donantes. Por ese motivo, hizo un llamamiento especial a buscar nuevos donantes, ya que «solo el 3 por ciento de la población es donante, pero 3 de cada 4 personas van a necesitar sangre alguna vez en su vida. Los donantes, valga la expresión, estamos siendo exprimidos, hay necesidad de más. Por eso, es necesario hacer un esfuerzo por parte de todos para hacer más donantes».

El alcalde de Tudela, que estuvo presente en el acto, junto al Presidente de Adona, Jesús María Más, también se refirió a los donantes también expresó su gratitud por un gesto de solidaridad con mayúsculas, dijo. «Es necesario mostrar gratitud hacia los donantes que de forma individual y sin hacer ruido prestan este servicio público. El gran reto es hacer que esa cadena de solidaridad sea más grande».

Durante el acto, que terminó con un aperitivo para todos los presentes, también se pudo disfrutar de la actuación del coro Infantil de Griseras, que amenizó la jornada con un variado repertorio.

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