La estudiante tudelana Sheila Soria Redrado

La estudiante tudelana Sheila Soria Redrado ha sido una de las 10 alumnas y alumnos de toda España ha conseguido plaza para estudiar el doble grado de Biotecnología y Farmacia en la Universidad de Salamanca, único centro público que oferta estos estudios en nuestro país y cuya nota de corte este curso se ha situado en 13,6 puntos.

La alumna tudelana, que ha cursado sus estudios en el colegio San Francisco Javier de Tudela, logró la máxima nota de la Ribera en la pasada Evau, con una nota de 13,689, lo que le ha abierto las puertas a unos estudios que descubrió en 4º de ESO, de mano de otra alumna del colegio tudelano que ya ha finalizado su formación en biotecnología. «Nos contó todas las salidas que ofrecían estos estudios, no solo vinculados a la investigación, también a la industria, la salud, la cosmética… tuve claro que quería encaminarme hacia la biotecnología. Con el paso del tiempo también me llamó la atención Farmacia y me puse a buscar en internet algo que combinara ambas cosas hasta que descubrí este doble grado. Tenía muy buena pinta, la nota de corte era alta, era complicado, pero había que intentarlo», explica la joven estudiante.

Como el resto de estudiantes de España, Sheila no contaba que por el camino se iba a encontrar con el hándicap que ha supuesto la llegada del coronavirus a nuestras vidas, que se iban a suspender las clases presenciales y que, especialmente para los alumnos de 2º de bachillerato, se abrían un montón de incertidumbres sobre el final de sus estudios y su futuro universitario. Por delante, reconoce, había que realizar mucho esfuerzo. «Ha sido complicado. Prefiero mil veces dar una clase presencial que online, porque resuelves mucho mejor las dudas. Toda la tercera evaluación la hemos tenido que preparar más o menos por nuestra cuenta reforzada al final con unos cursillos presenciales que nos ayudaron».

En los meses decisivos del curso ha sabido mantener un notable compromiso con sus estudios. «Me despertaba cada día y me preparaba igual que si tuviera clase presencial. Hacía todo lo que enviaban los profesores aunque no tuviera que entregarlo en este momento y por las tardes repasaba y me preparaba las asignaturas como si fuésemos a tener los exámenes de manera normal», explica.

Sus padres, Marcos Soria y Rosa Redrado, han sido los primeros en reconocer el esfuerzo y empeño puesto por Sheila en sus estudios y su objetivo. «Sheila siempre ha sabido compaginar los estudios con el ocio en su tiempo libre. Siempre ha sido una chica muy organizada y nunca hemos tenido que estar encima con sus estudios, ni cuando era pequeña. Ahora recoge el fruto de estos años de organización y esfuerzo entrando en un doble grado bastante complicado. Nosotros como padres, ya os lo podéis imaginar, súper contentos y orgullosos, pues además de buena estudiante, es una hija modelo y una grandisima persona», confiesan.

El próximo curso, ya en la Universidad de Salamanca, espera que todo sea lo más normal posible. «Nos han informado de las medidas que se han adoptado y que van a intentar que todo sea presencial. Personalmente espero que sea así, porque creo que es mucho mejor», asegura ilusionada ante el comienzo de unos estudios que le encaminen a un futuro profesional que nunca ha estado tan de actualidad como en estos momentos, «trabajando en la industria farmaceútica, diseñando y descubriendo fármacos, algo que, al margen de todo lo que ha pasado ahora, siempre he había gustado», señala.