Guillermo Iriarte Aranaz

Todos los pueblos de Navarra por donde atraviesa o va a atravesar el Camino de la Vera Cruz, disponen de un libro con la historia de su localidad, muchos de ellos repletos de fotos antiguas, y Cadreita, no  podía ser menos.

  Así pues, esta es la motivación principal que me llevó a escribir este segundo libro sobre la historia de nuestra localidad. En él, trato de explicar con rigor técnico la historia de nuestro pueblo y sus habitantes, a través de multitud de fotografías, haciendo buena la máxima pedagógica: “más vale una imagen que cien palabras”, fruto de esta ecuación surge este libro titulado: Historia Ilustrada de Cadreita.

 El libro es una pequeña contribución a la historia de mi pueblo. Abarca el periodo comprendido entre la consolidación de Cadreita como un señorio medieval cristiano hacia 1084, hasta la venta de las tierras y terrenos por parte del duque de Alburquerque a los vecinos del pueblo (a mediados de los 80 del siglo XX). Pienso que estos 900 años de historia nos va a permitir conocer el retroceso, estancamiento y la evolución de nuestro pueblo durante este periodo.

 El libro se articula en once capítulos que abordan aspectos: históricos, deportivos, religiosos, escolares, festivos, familiares, laborales, urbanísticos, y también, lo relativo al vocabulario cadreitano, especialmente el relacionado con el léxico y apodos del pueblo. En cada uno de los apartados se han puesto textos relacionados con el tema y fotografías de diferentes años.

  Por otra parte, este conjunto de fotografías e imágenes que configuran el libro nos permiten contemplar la evolución de nuestros paisanos y paisanas con el transcurso del tiempo. Podéis ver un pueblo anclado en el pasado y sus tradiciones, rostros curtidos en el campo, mujeres enlutadas o en alivio de luto, casas desconchadas, pero, a partir de los 80 observaremos el despegue social, cultural y económico del pueblo. Destacan las fotografías familiares y de los  edificios antiguos derruidos, valiosas no sólo por traernos la imagen de alguno de nuestros antepasados, sino por lo que transmiten desde el punto de vista de la intrahistoria de Cadreita, y que tienen por objeto el preservar, recordar y transmitir a generaciones actuales y futuras, imágenes que ya no volverán a suceder.  

 Nuestro pueblo tuvo en época medieval: un castillo destruido en 1512, así como dos iglesias: la parroquia de San Miguel y la del San Salvador  de los cuales no quedan vestigios. Su nombre “Cadereyta”, según los historiadores, viene de la palabra romana “canaleta” o canal donde los romanos traían el agua del rio Aragón, sistema de riego enriquecido por los árabes que estuvieron en nuestro pueblo durante 4 siglos. Pero, su nombre, aparece por primera vez en 1084 cuando el rey D. Sancho Ramírez rey de Aragón y Pamplona la conquistó a los moros.  Los árabes permanecieron en nuestro pueblo entre los años 850 y 1094,  al encontrar en estas tierras un lugar idóneo para establecer bases de asentamiento militar y económico.

De señorío a marquesado en 1617 con Felipe III

Una vez que Cadreita pasó a ser un señorio medieval cristiano (1084) estuvo en manos de nobles o terratenientes hasta 1446, que pasó a ser un señorio real. El rey Carlos III el Noble, donó Cadreita a su nieto Carlos “Príncipe de Viana”, quién, a su vez, la vendió por 3.000 florines de oro a su escudero don Jaime Díaz de Aux, otorgándole el Título nobiliario de Señor, convirtiéndose así en el I Señor de Cadreita. Medio siglo después, con el fin de dotar de una mayor institucionalización al señorío, los señores de Cadreita fundaron un mayorazgo en 1503. El señorío se convirtió en marquesado en 1617, cuando Felipe III otorgó el título de marqués a Lope Díez de Aux Armendáriz, virrey de la Nueva España. Su hija doña Juana, II marquesa de Cadreita, se casó con el VIII duque de Alburquerque. A partir de ahora, los Diez de Aux se convierten entre las familias castellanas linajudas y de mayor alcurnia y raigambre de España, lo que posibilitó enlaces matrimoniales que enriquecieron su patrimonio: Osorio, Sesto, de la Cerda, de las Cuevas, de Lis etc.

 Desde 1830 que D. Nicolás Pérez Osorio y Zayas Spínola de las Cuevas, último marqués de Cadreita, consiguiera la tenuta de la casa de Alburquerque, sus herederos han sido los propietarios de todo el término municipal de Cadreita 2.730 hectáreas (unas 30.000 robadas aproximadamente), parte del cual estaba alquilado a los vecinos de la localidad en régimen de renta; otra parte, en aparcería (popularmente conocido como “a medias”), y el resto, unas 700 hectáreas (7.800 robadas), entre secano y regadío, lo llevaban directamente los propietarios con varias familias que trabajaban a sueldo en estas tierras. En 1931, vendieron los primeros terrenos para edificar, en 1966 se empezaron a vender las primeras antiguas viviendas a sus moradores y, de 1974 a 1984, el pueblo compró a la familia de los Alburquerque las casas, terrenos y todas las tierras que cultivaban en Cadreita y parte de Alfaro.

  Para los turistas y peregrinos que hagan el Camino de la Vera Cruz y que quieran visitar nuestro pueblo deben saber que Cadreita tuvo un patrimonio histórico relevante: 6 señores, 11 marqueses y 6 duques con sus historias y heráldicas correspondientes.

 Por otra parte, tenemos que significar que hubo personajes relevantes, alguno de ellos nacidos en Cadreita, que tuvieron cierta notoriedad dentro del estado español, entre ellos quiero resaltar al cadreitano el beato dominico Pedro Sánchez que fue Inquisidor General del Reino de Aragón nombrado por el rey  Pedro III. Entre 1137 y 1161 el propietario del señorío de Cadreita era don Pedro Tizón, uno de los primeros caballeros templarios de España. Otro personaje cadreitano a reseñar fue don Aznar López de Cadreita, obispo de Calahorra y sobrino del arzobispo Ximénez de Rada (propietario del pueblo), a quién el Papado le encargó la defensa de instituciones eclesiásticas tan relevantes como: las Ordenes Mendicantes (1245), el Monasterio de Santa María de Fitero y la Orden de Calatrava (1247), Don Lope Diez de Aux virrey de la Nueva España y natural de Cadreita, algunos investigadores dicen que nació en Tudela. Don José Isidro Osorio duque de Sesto y Alburquerque, alcalde de Madrid que reconstruyó el pueblo después del demoledor incendio de 1887 y finalmente el Obispo de Panamá y San Antonio (EEUU), el cadreitano José Mª Preciado Nieva.

Monumentos y piezas de gran valor

 En la actualidad, Cadreita cuenta con varios monumentos y piezas de considerable valor artístico y cultural:

 Bodega con subterráneo del siglo XVII. Entre sus caldos a destacar estarían el coñac “Duque de Sesto” y el vino tinto “Marqués de los Alcañices”.

 Casa Ducal adjunta a la parroquia del siglo XVIII (reformada) y el Ayuntamiento de nueva construcción de estilo moderno, obra del arquitecto cadreitano Sr. Laviñeta.

 Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel construida en 1.959, con dos torres gemelas prismáticas de ladrillo caravista colocado de pico, obra del arquitecto Sr. Luis Cubillo de Arteaga. Del primitivo ajuar de la antigua iglesia de San Miguel, construida en 1608 por el V señor de Cadreita, mezcla de románico y gótico, quedan dos retablos gemelos de estilo romanista, dedicados a la Exaltación de la Santa Cruz de Santa Elena, el del lado del Evangelio y, a la Asunción, el de la Epístola. También existe una figura románica del siglo XIV, la Virgen de Nuestra Sra. De Belén  y 2 Retablos de estilo manierista de 1.608.

 La Torre del Agua de 1954, el frontón de 1929, el monumento a la Cruz de 1902 donde se pueden contemplar hermosas vistas y el Parque de Agricultura con antiguos aperos de labranza donados por los vecinos.

 Para completar esta información cabe destacar el trabajo de investigación realizado por Julián Pina García, titulado: «El habla de Cadreita” y el libro: “La Escuela y los maestros de ayer en Cadreita” de Guillermo Iriarte.