Fernando Ferrer, presidente de la Mancomunidad de la Ribera

Fernando Ferrer ha traspasado el meridiano de la legislatura al frente de la Mancomunidad de la Ribera, una entidad de la que dependen más de 150 empleados directos e indirectos, que gestiona un presupuesto que ronda los 15 millones de euros y a la que corresponde la importante tarea de dar una solución a los 481 kilos de residuos que genera cada uno de los 90.167 habitantes a los que da servicio al año.

¿Cómo valora estos poco más de dos años al frente de la Mancomunidad de la Ribera?

Siempre he pensado que la Mancomunidad era un sitio para ejecutar acciones que mejoren la vida de los ciudadanos más que un foro en el que hacer política, pero este año pasado se ha estado haciendo política mucho tiempo, cosa que yo todavía no he hecho.

Personalmente ha significado un salto importante. Estoy muy contento de estar al frente de la Mancomunidad y que tanto el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, como el resto de compañeros de Navarra Suma de la Ribera, confiaran en mí para asumir la presidencia.

En cuanto al trabajo, está siendo una labor de aprender mucho todos los días. El mundo de la gestión de residuos era algo totalmente desconocido para mí y todos los días aprendes cómo funcionan las cosas.

El próximo pliego del concurso de recogida de basuras planteará una gestión diferente para el Casco Antiguo de Tudela

¿Cómo valora que por primera vez las localidades riberas se hayan puesto de acuerdo para sacar adelante un proyecto común como ha sido el servicio de limpieza mancomunado?

La unión para sacar esta actuación conjunta es un hito a destacar. Como presidente me ha tocado enfrentarme al final del proceso. La mayoría del concurso ya se había desarrollado, pero al ponerme al frente de la Mancomunidad parece que se han cruzado los astros, lo que era normal dejó de serlo y lo era lógico paso a ser ilógico.

El contrato ha sido muy difícil y complejo de sacar, sobre todo desde el punto de vista jurídico. Como presidente me he guiado por las decisiones jurídicas y el asesoramiento jurídico de la mesa de contratación, que son los que marcaban los pasos a seguir para poder conseguir sacar el concurso y obtener, como creo que así ha sido, la oferta más ventajosa para la Mancomunidad, la más económica y la que más maquinaria de limpieza aportaba.

Y todo este proceso lo hemos llevado adelante lo mejor que hemos podido. Además del presidente han estado tirando del carro muchas personas, empezando por la mesa de contratación y siguiendo por la permanente, con representantes de PSN-PSOE y Navarra Suma. Todos hemos buscado el mejor contrato y creo que se ha conseguido. Se ve claramente en la calle, ahora la limpieza se nota.

Debemos concienciar a los 90.000 habitantes de la Ribera a utilizar este contenedor marrón de manera adecuada

¿Qué valoración hace del servicio de limpieza que se está prestando a nuestras localidades?

Estoy satisfecho con el funcionamiento del servicio y con la actitud de los trabajadores ante la nueva forma de trabajar. Podemos decir que estamos contentos con la limpieza y que vamos mejorando. Creo que es algo que se ve claramente en la calle y así nos lo están transmitiendo los ciudadanos, y eso que todavía estamos en un periodo de adaptación tanto en Tudela y el resto de localidades. Estamos haciendo cosas que no se habían hecho en muchos años, iniciativas nuevas para que se note más limpieza y eso es algo que la gente nota y agradece.

Otro gran hito ha sido la implantación de la recogida selectiva de materia orgánica.

Es un tema en el que hemos tratado de ser muy cautos. La intención que he tenido ha sido que el servicio llegara a todas las localidades a la vez y contar con un stock de contenedores importante para poder llevarla a cabo. Creo que es algo que hemos conseguido.

Lo que esperamos ahora es un reto muy difícil. La concienciación de los más de 90.000 habitantes de la Ribera para que empiecen a utilizar este contenedor de manera adecuada, y reconozco que puede costar. Es una bolsa más en casa, una bolsa más para unos desperdicios concretos y bajarlo al contenedor marrón.

¿Qué otros retos tiene antes de que culmine la legislatura?

Esta legislatura nos han tocado abordar los dos contratos más duros y potentes que tiene la Mancomunidad, la limpieza viaria, ya resuelto, y nuestra intención es que a finales de este año o principios del que viene podamos sacar el concurso de recogida de basura, en el que también hablamos de muchos millones de euros y al que queremos darle una vuelta para mejorar algunos aspectos.

Vamos a ejecutar una plancha nueva de hormigón cubierta para la gestión de la materia orgánica, vamos a acometer la reforma del parking  al parking de visitas atendiendo una reivindicación de los trabajadores, cámaras de seguridad y mejoras internas de procedimiento y gestión que van ayudar a ser mas eficientes, en procesos administrativos y así como de atención en la planta, la idea es hacer las inversiones que podamos y plantear las inversiones mas potentes al PIL, Fondo de residuos, Consorcio, Pima o Next,  etc.

En breve entrarán dos nuevos vigilantes que van a ser la cara visible de la Mancomunidad en toda la Ribera para detectar las incidencias y solventarlas y esperamos convocar la plaza de adjunto que nos permitirá contar con un puesto técnico nuevo necesario para hacer frente a la gestión de fondos, solicitud de subvenciones, etc.

A todo ello hay que unir el trabajo que ya estamos llevando a cabo para mejorar procesos administrativos, estamos integrando la administración electrónica, todo esto acerca mas la Mancomunidad a los ciudadanos, se han creado por parte de los ayuntamientos las áreas de aportación en la mayoría de los pueblos y gestionando campañas de comunicación y mejora de la concienciación ciudadana. Y todo esto en apenas en dos años, con lo cual estoy muy satisfecho. Le estamos dando un cambio importante a la Mancomunidad y para el futuro.

¿Qué aspectos quiere mejorar de la recogida de basuras?

El objetivo es tener un contrato acorde a la realidad y que se note en la mejora de los servicios que se prestan tanto en la calle así como en la propia planta del Culebrete.

Tenemos una flota de camiones antigua y con muchas horas de trabajo, pero el contrato afecta también a la maquinaria que tenemos en el interior de la planta. Son máquinas que discriminan la basura hacia un sitio u otro en función del tipo de residuos y hace falta una inversión importante, hay que mejorar la planta para que sea mas competitiva.

Vamos a apostar por la recogida de carga lateral en todas las localidades salvo en los cascos antiguos de calles estrechas como ocurre en Cascante, Corella, Tudela…, donde el acceso es complicado. También buscaremos vehículos eficientes y mejorar los procesos para reducir ruidos, molestias o rapidez en la recogida.

¿Se va a hacer algo para evitar que las ubicaciones de los contenedores no se conviertan en rincones sucios llenos de basura y otros objetos?

Lo ideal es que la gente tome conciencia y use el punto limpio. Cada vez se usa más y cada día se recoge más, pero todavía hay margen para crecer. Personalmente estoy muy contento de cómo está funcionando en Tudela, con jornadas en las que se ha registrado una recepción cada 6 minutos y se están recogiendo muchos kilos, tanto de escombro, como podas, voluminosos, RAESS, ropa, pilas… y libros. Nos estamos encontrando con muchos libros que nos trae la gente y nos está dando pena tirarlos así que los vamos a guardar para habilitar una biblioteca para que la gente que pueda necesitarlos algún día los tenga a mano en el Punto Limpio. Y lo siguiente es sancionar no queda otra.

¿Qué problemáticas tiene ahora la Mancomunidad sobre la mesa para hacer frente en materia legislativa y medio ambiental?

La gestión de residuos es compleja. Hay mucha normativa y legislación que cumplir y adaptarse a todas ellas de un día para otro es complicado, sobre todo si dependes de un presupuesto muy ajustado. Yo accedí a la presidencia de la Mancomunidad con un plan económico financiero restrictivo sobre la mesa y mis primeros seis meses lo único que pude realizar fue concluir la inversión en la planta de bioestabilización y ponerme al día.

Ha sido este año 2021 cuando podemos decir que ha arrancado nuestro trabajo y hemos empezado a tratar de ejecutar lo que tenemos sobre la mesa. A nivel medioambiental seguimos avanzando en la adecuación a la normativa vigente. Llevamos un año sin verter organico al vertedero, no hay grandes problemas y los que existen los estamos tratando de subsanar, como ocurre con el tema de aves.

Sí que es cierto que al vertedero del Culebrete le quedan 4, a lo sumo 5 años de vida, y es algo que sabe la presidencia del gobierno de Navarra, la consejería, la dirección general, el consorcio de Residuos. Al ritmo que van los procedimientos medioambientales o empezamos ya, o en cuatro años no habrá un nuevo vaso de vertido, y para solucionarlo hace falta poner dinero encima de la mesa. Hay que pensar que El Culebrete está dando un servicio de gestión de residuos a toda la Comunidad Foral si exceptuamos la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. Si el Gobierno de Navarra entiende que la Mancomunidad de la Ribera tiene que seguir ejerciendo esta función, necesitamos un nuevo vaso de vertido o, en su caso, inversiones para la mejora de los procesos de selección. Los fondos Next Generation son una buena oportunidad para poner un proyecto sobre la mesa que permita valorizar y reciclar el mayor número de los residuos que van a vertedero. Y para eso hace falta maquinaria e inversión.

En otro nivel, estamos acometiendo trabajos de mantenimiento en la sede de la Mancomunidad, ejecutando obras y acciones que llevaban tiempo esperando como la automatización y extracción de aire en la sala para poderla utilizar por toda la normativa Covid, un sistema de videocámaras para poder viodeotransmitir o instalar un nuevo video-wall, de manera que las instalaciones de la Mancomunidad puedan ser un referente para toda la Ribera y que no haya ninguna actividad que quede sin falta de espacio para que se lleve a cabo.

Por primera vez los pueblos de la Ribera se han unido en el proceso de la limpieza viaria, ¿cree que se puede avanzar en mancomunar otro tipo de servicios?

Sobre la mesa ya tengo la petición para mancomunar un servicio de grúa para algunas localidades de la Ribera que ahora mismo no disponen de este servicio necesario en muchos momentos. El hito de la limpieza o este ejemplo de la grúa creo que son repicables y que otras cosas podrían mancomunarse.

Cada vecino genera al cabo del año una media de 481 kilos de residuos

¿Cuál es la situación económica de la Mancomunidad?

El presupuesto de la Mancomunidad es, redondeando, de unos 16 millones de euros. Los ingresos se dividen en dos partes. Más o menos el 50% de la tasa que recauda la Mancomunidad va directamente al Consorcio de Residuos. Es una parte que corresponde al Gobierno de Navarra que también es quien decide si sube o baja esta parte de la tasa. El otro 50% de la tasa es lo que gestiona la propia Mancomunidad para poder dar los servicios necesarios. ¿Es suficiente? Una mayor gestión de residuos implica más medios y más inversión. Sí quieres hacerlo bien hay que pagarlo. Debeos preguntarnos cuántos kilos de basura pone encima de la mesa cada persona. Generamos una media de 1,3 kilos por persona al día, que al cabo del año son 481 kilos años año. Pagar tasa (mancomunidad) 35.88 y canon (GN) 32.84 euros al semestre es caro El 50% más o menos es del Gobierno de Navarra Y nosotros trabajamos por ese 35.88€ no debemos olvidar la última parte, que debemos plantearnos qué hacer con ese residuo, cómo valorizarlo y darle una nueva vida. Hay esta el servicio de punto limpio, el de voluminosos, el punto móvil, la compra de contenedores, camiones, empleados, préstamo de baños para eventos, etc etc.  Y ahora réstale el impuesto de eliminación que es 20€ por tonelada que va a vertedero que sale de los 35.88€ y que este año ha supuesto 500.000€ mas o menos.

Venir a la Mancomunidad a hacer política como ha ocurrido me parece horrendo

¿Cómo ha vivido toda la polémica que se generó en torno a la adjudicación del contrato de limpieza viaria?

Yo defino mi gestión como muy buena. Por lo menos me levanto todos los días pensando que estoy haciendo lo mejor para los ciudadanos de la ribera, asumiendo que habrá quien le guste más o le guste menos, pero con el propósito de dar lo mejor de mí. Creo que en el año y pico que llevo así lo he demostrado. Se están haciendo cosas que hace mucho que no se hacían, tanto a nivel de gestión como de mejoras como ocurre en el Culebrete, con la recogida selectiva con el quinto contenedor, el bioestabilizado de la materia orgánica o los dos concursos más importantes del servicio encima de la mesa… creo que no se puede hablar de incapacidad, sino todo lo contrario. Venir a la Mancomunidad a hacer política como ha ocurrido me parece horrendo.

Sirva como ejemplo una de los propósitos que me he planteado, mejorar la gestión de la recogida de residuos en el casco antiguo de Tudela. Para ello el próximo concurso de recogida de basuras planteará una gestión diferente. Y esto no es algo nuevo. Es algo que ya estaba encima de la mesa con un informe que tiene casi tres años, que había que leer y creerse, y no decir a la gente del Casco Viejo que sí o ya veremos, que es lo que ocurrió aquí. Hay que remangarse y sí estamos aquí es para que haya hechos y esa recogida sea diferente tal y como vienen reclamando los vecinos.

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