La presidenta Chivite con las representantes de las Abuelas de Plaza de Mayo, Claudia Poblete, a la izquierda de la imagen, y Adriana Metz
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La Presidenta de Navarra, María Chivite Navascués, ha entregado esta mañana en Tudela el reconocimiento del Gobierno de Navarra a las Abuelas de la Plaza de Mayo por su trabajo por la memoria, la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de personas desaparecidas en Argentina. Las encargadas de recogerlo han sido Claudia Poblete, nieta restituida e integrante de la Comisión directiva de Abuelas de la Plaza de Mayo; y Adriana Metz Romero, hermana que encontró a su hermano y es la responsable de la filial de Abuelas de la Plaza de Mayo en el Mar del Plata.

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María Chivite ha presidido el acto institucional destinado al agradecimiento a personas o entidades que trabajan por la paz y la convivencia que organiza cada año el Gobierno de Navarra con motivo del Día Internacional de la Paz. La jornada, promovida por la ONU, se conmemora cada 21 de septiembre.

En su intervención, la Presidenta ha agradecido a las galardonadas los “casi cincuenta años de búsqueda. Por no hacer cedido al silencio. Gracias por mantener la voluntad de conocer la verdad, incluso bajo las circunstancias más terribles”. Agradecimiento, según ha dicho Chivite, que reconoce que “de su búsqueda surgió una forma de resistencia”. Una lucha que les “llevó a participar activamente en la Convención sobre los Derechos del Niño e hizo que las Naciones Unidas reconocieran el derecho a la identidad como un derecho humano fundamental”.

Mención a Ceuta

En ese sentido, la Presidenta ha reivindicado que “mientras celebramos este acto, más de mil niñas y niños continúan en las calles de Ceuta. Otros dos mil han sido filiados, pero permanecen allí en condiciones dramáticas”. Y ha añadido que “ninguna de esas niñas y niños ha decidido renunciar a sus derechos fundamentales. Ninguna de esas niñas y niños es responsable de lo que les está pasando”.

Además, ha recordado que “Ceuta es España. Ninguna duda. Y por supuesto que hay que defender nuestras fronteras. Pero no solo las físicas. También hay que exigir que se respeten nuestras fronteras éticas. Y aquí estamos fallando como país”. Y por eso Chivite ha señalado que “las niñas que han llegado a Navarra desde Ceuta han vivido un horror que invalida cualquier infancia. Hoy no solo las acogemos. También tenemos la responsabilidad de que vuelvan a ser niñas”, ha dicho.

Para la Presidenta resulta destacable que sean los mismos que le “han llamado secuestradora de niñas, precisamente los mismos que minimizan la dictadura argentina contra la que luchasteis las Abuelas de Plaza de Mayo por haberos arrebatado a vuestras nietas y nietos”.

Finalmente, ha recordado que “la democracia no se puede levantar sobre cimientos falsos” y ha agradecido a las Abuelas de la Plaza de Mayo que nos hayan “enseñado que el tiempo no es una excusa para olvidar; que la paz verdadera no se puede construir sobre el olvido de sus víctimas; y, sobre todo, que la verdad, aunque sea incómoda, siempre será mejor que una mentira”.

“La búsqueda continúa”

Claudia Poblete, hija de madre secuestrada que fue apropiada por un teniente coronel y su mujer que la ocultaron durante 21 años de su verdadera familia, y Adriana Metz Romero, hermana que encontró a su hermano y es la responsable de la filial de Abuelas de la Plaza de Mayo en el Mar del Plata, han recibido el reconocimiento en nombre de las Abuelas de la Plaza de Mayo. Tal y como ha señalado Metz, “ya se han hallado 140 nietos, pero hay 300 más desaparecidos, nuestras abuelas nos han pasado el testigo, y hoy la búsqueda continúa”.

Ambas han agradecido el reconocimiento del Gobierno de Navarra, en palabras de Poblete “es muy significativo recibirlo un día como hoy, el Día de la Paz, ya que para nosotras no se puede pensar la Paz separada de la memoria, la verdad y la justicia, y del derecho que tiene cada persona de conocer su propia historia”. Además, ha añadido que “este reconocimiento tiene para nosotras un significado que va mucho más allá de un mero premio. Lo sentimos como un abrazo a las Abuelas que comenzaron esta búsqueda hace casi 50 años”.

Además de su participación en el acto de Tudela, van a tener dos encuentros con alumnado de institutos dentro del programa Escuelas con Memoria, Paz y Convivencia (IES Iturrama y IES Plaza de la Cruz, martes y miércoles por la mañana) y una charla el miércoles 23 a las 18 horas abierta al público (previa inscripción on line o presencial) en Rozalejo, Espacio de Memoria y Convivencia.

Acto

Como otros años la cita se ha celebrado en el centro cultural Castel Ruiz de Tudela. En el acto institucional con motivo del Día de la Paz han asistido junto con la Presidenta Chivite, el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, y la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría. Han estado presentes a su vez el vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad, Javier Remírez; la vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo; el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti; y el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Luis García. Además, han acudido al acto el Defensor del Pueblo, Patxi Vera, y representantes navarros de las Cortes Generales y del Parlamento de Navarra.

La ceremonia ha contado también con la intervención de los músicos José Ángel Lorente (saxo), Endika Gutiérrez (piano), Diego Ramírez (bajo), Javier Pérez (clarinete) e Igor Escolona (percusión). Junto con el Himno de Navarra han interpretado temas típicos de Tudela y el tema ‘Solo le pido a Dios’, entre otros.

Día Internacional de la Paz

Desde el año 2016, el Gobierno de Navarra se ha venido sumando a la conmemoración del Día Internacional de la Paz con un acto institucional destinado a reconocer a aquellas personas y entidades que destaquen en su trabajo por la paz y la convivencia.

Así, entre otras organizaciones y personalidades distinguidas hasta ahora, se encuentran el médico y antropólogo forense Paco Etxeberria, el farmacéutico y poeta Federico Mayor Zaragoza, la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (WILPF), la activista serbia Staša Zajović, el Centro de Educación e Investigación para la Paz (CEIPAZ), Guillermo Mugica Munárriz y Foro Gogoa, la organización Voces para la Paz y Fundación +34.

El pasado 2024, se reconoció la labor de la agencia UNRWA de las Naciones Unidas. Y el año pasado, a propuesta del Departamento de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, se reconoció el compromiso de las mujeres afganas en favor de la educación por la paz y la igualdad de género en la figura de Nadia Ghulam, fundadora de la ONGD “Ponts de Pau” (Puentes de Paz).

La lucha de las mujeres por los derechos humanos

Para este año 2026, a tenor de lo señalado anteriormente y a la vista de la doble efeméride de esos dos golpes de estado militares del pasado siglo XX, se ha decidido conceder este reconocimiento institucional a la asociación argentina ‘Abuelas de la Plaza de Mayo’, siendo de nuevo la lucha de las mujeres por la defensa de los derechos humanos desde la memoria colectiva su seña de identidad.

Además, aprovechando la presencia de las representantes de la asociación Abuelas de la Plaza de Mayo, durante el mes de septiembre, se han llevado a cabo conferencias y encuentros de las reconocidas con jóvenes, dentro del programa Escuelas con Memoria por la Paz y la Convivencia. Así como una exposición sobre las Abuelas de la Plaza de Mayo con fotografías de las y los nietos restituidos. La muestra se ha completado con una recopilación de relaciones directas e indirectas de la represión de la dictadura argentina en personas navarras o de ascendencia navarra.

Madres y abuelas de la Plaza de Mayo

En 1977 surgió en Argentina un movimiento de madres que desafiaron a la Junta Militar presidida por el general Jorge Rafael Videla. Se concentraban en la Plaza de Mayo, situada frente a la Casa Rosada, sede de la Presidencia argentina, para exigir información sobre sus hijos e hijas desaparecidos. Eran las “Madres de la Plaza de Mayo”. Poco después, una parte de ellas empezó también a buscar a sus nietos y nietas, ya que muchas detenidas por el régimen militar estaban embarazadas, la mayoría, o acababan embarazas -al ser utilizada la violación como una forma de violencia y tortura contra las mujeres-, cuando los militares les arrebataban a sus hijos e hijas nada más nacer.

“La dictadura estructuró un plan sistemático de apropiación de bebés, niñas y niños, con centros de detención ilegal donde funcionaron maternidades clandestinas. Alrededor de 500 recién nacidos de personas desaparecidas o en cautiverio fueron secuestrados junto a sus madres y/o padres y separados de ellos entre los años 1975 y 1980. Algunos fueron entregados a familias cercanas a las Fuerzas Armadas o cuerpos de seguridad; otras, abandonadas en diferentes instituciones. En todos los casos les robaron su identidad y les privaron de vivir con sus familias, en conocimiento de la verdad, de sus derechos y de su libertad”, explican desde la asociación reconocida.

49 años de trayectoria

Este grupo de madres, que pasó a llamarse ‘Abuelas de la Plaza de Mayo’, es un colectivo con el que la vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, mantuvo un encuentro en el marco de una visita institucional, en noviembre de 2025, a Chile y Argentina. En este viaje tuvieron lugar varias reuniones en las que se profundizaron las alianzas internacionales en materia de memoria y convivencia.

En los últimos 49 años, esta asociación argentina ha impulsado un gran trabajo de movilización social, además de diversos contactos con el mundo científico e intelectual. De hecho, los avances en la técnica genética –algo que también está dando buenos resultados en Navarra con el Banco público de ADN- han logrado restituir la identidad a 140 personas, aún que faltan encontrar casi 300. Además, continúan con las tareas de transmisión de la memoria colectiva para “construir el legado de la lucha y garantizar que esta terrible violación de los derechos humanos no se repita nunca más”, indican desde la asociación Abuelas de la Plaza de Mayo.

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