El cineasta tudelano Miguel Ángel Calvo Buttini regresa a las salas con El mundo es ansí, una película que se adentra en la vida y la obra de Pío Baroja. Tras sus trabajos dedicados a Benito Pérez Galdós y Emilia Pardo Bazán, el director vuelve a explorar el universo de uno de los grandes nombres de la literatura española. Esta vez lo hace combinando ficción y documental para cuestionar la imagen que ha llegado hasta nuestros días de un escritor huraño, contradictorio y difícil de encasillar.
La película documental llega a las salas después de una buena acogida en sus primeras presentaciones en Madrid y Pamplona. Su reciente estreno en el Cine Moncayo de Tudela ha supuesto también el regreso de Calvo Buttini a su ciudad con una obra que reconoce haberle descubierto a un Baroja muy diferente del que imaginaba antes de emprender el proyecto.
Una película entre la ficción y el documental
El mundo es ansí parte de una estudiante de periodismo, Ana, que debe realizar su trabajo de fin de grado sobre Pío Baroja. La joven afronta el encargo con cierto rechazo hacia un personaje al que considera oscuro, cascarrabias y políticamente controvertido. Sin embargo, conforme avanza su investigación, descubre a un escritor mucho más complejo y fascinante.
La historia sirve de hilo conductor para reconstruir la trayectoria literaria y personal de Baroja a través de testimonios, documentos y reflexiones sobre su tiempo. «Quería construir era una película que en la que la ficción fuese el hilo narrativo y diese paso al formato documental», explica el director tudelano.
Desmontar los mitos de Pío Baroja
Uno de los aspectos más interesantes de El mundo es ansí es su manera de cuestionar algunos de los prejuicios que han acompañado históricamente a la figura de Pío Baroja. La imagen del escritor solitario, misógino, políticamente reaccionario y próximo al franquismo se enfrenta en la pantalla a una realidad bastante más compleja.
Calvo Buttini reconoce que esta revisión no fue una intención premeditada del proyecto, sino que surgió durante las conversaciones con los especialistas que participan en la película. «Lo que hacemos es deconstruir toda esa cantidad de prejuicios que hay hacia el personaje de Baroja, pero no ha sido de una manera consciente, lo han hecho los propios entrevistados», explica el director, que considera fundamentales sus aportaciones para ofrecer una mirada diferente sobre el escritor.
En la película participan escritores y estudiosos como Bernardo Atxaga, Soledad Puértolas y Marta Sanz, además de otros especialistas y familiares del novelista. «Soledad Puértolas y María José Solano desmitifican el tema de que Baroja era misógino, nada más allá de la realidad», señala Calvo Buttini, que también destaca la colaboración de Carmen y Pío Caro, familiares del escritor. «Eso ha sido fundamental porque, si no, esta peli no se hubiese podido hacer, hubiese sido otra cosa diferente», reconoce, agradecido por la confianza y las facilidades que le brindaron para acceder al universo personal y literario de Baroja.
Literatura para observar, retratar y cuestionar la sociedad española de su tiempo
Lejos de ese supuesto aislamiento, Calvo Buttini recuerda que Baroja fue un viajero incansable, que recorrió numerosos lugares para conocer de primera mano los escenarios y ambientes que después trasladaría a sus novelas. «Baroja viaja muchísimo para documentar las novelas que escribe, pero viaja no solamente en España, sino fuera de España», explica el director, que cuestiona así la imagen de un escritor solitario, encerrado en sí mismo y alejado del mundo.
Para Calvo Buttini, el desencanto de Baroja no estaba dirigido tanto hacia las personas como hacia la sociedad que le tocó vivir, marcada por numerosos conflictos bélicos y profundas convulsiones políticas. «Lo que no le gustaba era la sociedad en la que estaba», explica el director, que recuerda cómo el escritor fue testigo de «la guerra del Rif, la guerra de Cuba, la Primera y Segunda Guerra Mundial, la dictadura de Primo de Rivera, luego la Guerra Civil española, la dictadura de Franco». Un contexto histórico que ayuda a comprender su pensamiento: «Baroja es un hombre que cree muchísimo, digamos, en el ser humano como alguien individual y le repatea la sociedad en la que está».
Especial atención merece su relación con el franquismo, uno de los aspectos más controvertidos de su biografía. El director recuerda que Baroja se exilió en París, regresó a España en circunstancias difíciles y tuvo que adaptarse a las exigencias del régimen para continuar escribiendo. Aunque publicó artículos en periódicos franquistas, Calvo Buttini subraya que estos no constituían una defensa de la dictadura.
La película propone así revisar las etiquetas políticas que se han aplicado al escritor, sin ocultar sus contradicciones ni convertirlo en un personaje ejemplar. El propio director lo resume con una expresión reveladora- «Baroja no era el premio Nobel de la personalidad».
Un descubrimiento también para el director
La transformación que experimenta Ana, la protagonista, tiene mucho que ver con la propia experiencia de Calvo Buttini durante la preparación del proyecto. «La protagonista es un poco mi alter ego en la realidad», reconoce.
Cuando Álvaro Lion-Depetre le propuso abordar la figura de Baroja con motivo del 70 aniversario de su fallecimiento, el cineasta compartía buena parte de los prejuicios que hoy pretende cuestionar. Su primera reacción fue preguntarse si realmente merecía la pena dedicar una película a una personalidad que imaginaba tan sombría. La documentación y las entrevistas terminaron cambiando aquella impresión.
Más allá de su personalidad, Calvo Buttini destaca especialmente la modernidad de la escritura de Baroja, la concisión de su lenguaje y su capacidad para retratar la sociedad. El director recuerda sus novelas de aventuras, como las que integran la trilogía del mar, y su mirada a los bajos fondos madrileños en La lucha por la vida. Una obra que, a su juicio, conserva una sorprendente vigencia: «Esa escritura que tiene, que es súper actual, por eso ahora se mantiene vigente, más que otros. Hay otros que lees lo que escriben y dices: esto se me ha quedado anticuado». Una actualidad que atribuye también a su estilo narrativo: «Es una lectura muy concisa, muy corta».
Un escritor que habla del presente
Calvo Buttini encuentra numerosos paralelismos entre las reflexiones de Baroja y algunas de las tensiones políticas y sociales actuales. Recuerda especialmente dos fragmentos autobiográficos seleccionados por el actor y director teatral Ramón Barea, participante en el documental. Uno de aquellos textos, escrito a mediados del siglo XX, le produjo una profunda impresión por su semejanza con situaciones contemporáneas. «A mí uno de ellos me dio realmente escalofrío porque, o sea, es que no hemos aprendido. Es un texto de finales de los 40 o principios de los 50 y dices: pero si esto está pasando ahora», recuerda el cineasta, que relaciona aquellas reflexiones con la polarización política, el auge de los populismos y el papel de las redes sociales. «Es que no hemos aprendido nada», concluye.
El cineasta encuentra en Baroja a un hombre que rechazaba las adscripciones ideológicas rígidas y que no dudaba en criticar posiciones enfrentadas. Una actitud que considera especialmente significativa en una época como la actual, marcada por las redes sociales y la confrontación política.
Proyectos y futuro
Con El mundo es ansí, Calvo Buttini completa su tercer proyecto cinematográfico dedicado a una gran figura de la literatura española, aunque asegura que nunca se propuso desarrollar una serie de películas de estas características.
Sus proyectos sobre Galdós, Pardo Bazán y Baroja surgieron de circunstancias diferentes, explica. Ahora trabaja en nuevas propuestas de ficción y no tiene previsto abordar de inmediato otro personaje literario.
Sin embargo, reconoce que estas experiencias le han proporcionado algo especialmente valioso. «Es un aprendizaje total», afirma, al describir el trabajo de documentación y conocimiento que exige aproximarse a escritores de semejante dimensión.
Importante recorrido comercial
A la satisfacción personal por el resultado se suma la buena respuesta del público. El mundo es ansí ha iniciado su recorrido comercial con llenos en sus presentaciones de Madrid y Pamplona, a los que se suma el estreno en Tudela. La película ha conseguido distribución en salas de diez ciudades españolas, entre ellas San Sebastián, Bilbao, Vigo, Santiago de Compostela, Soria, Cuenca y Valencia. A estas proyecciones se añaden cerca de una decena de pases especiales en ciudades como Logroño, Oviedo, Santander, Málaga o Valladolid, además de su participación prevista en el Festival de Cine de Zaragoza.
La película también tiene asegurada su llegada a Filmin a partir de abril de 2027, coincidiendo con las fechas próximas a la Feria del Libro. Un recorrido que ha sorprendido al propio director, consciente de las dificultades que encuentran producciones de estas características para acceder al circuito comercial. «Es muy complicado meter una película de estas en las salas, por lo cual yo estoy tremendamente agradecido», reconoce Calvo Buttini, que destaca especialmente el respaldo de los cines Golem de Madrid y Pamplona, donde se han programado dos sesiones diarias.
El cineasta reivindica, además, la oportunidad de descubrir El mundo es ansí en una sala de cine. «Yo creo que merece la pena verla en pantalla grande, por las imágenes que tiene, esa música que tiene mucha delicadeza, la parte de ficción…», señala. Y aunque reconoce que la verdadera prueba comienza ahora, cuando la película debe encontrar a sus espectadores, se muestra satisfecho con las primeras reacciones. «Esta peli yo creo que ha salido bien, me doy cuenta de las reacciones del público, de lo que dicen. Está teniendo muy buena acogida».












