El Congreso de los Diputados aprobó este miércoles una moción que exige al Gobierno de España licitar antes de que finalice 2026 las obras de la segunda fase del Canal de Navarra, actuación pendiente para extender la infraestructura hasta la Ribera.
La iniciativa, impulsada por UPN a través de su diputado Alberto Catalán, salió adelante con 172 votos a favor, 157 abstenciones y 17 votos en contra. PSOE, PNV, Sumar, ERC y BNG se abstuvieron, mientras que EH Bildu, Podemos y Junts votaron en contra.
El acuerdo insta al Ejecutivo a establecer un cronograma concreto de los trámites pendientes para la urgente licitación y adjudicación de la segunda y última fase del Canal de Navarra.
Para Catalán, el escenario actual permite dar ya el paso definitivo. «Los proyectos están redactados hace años y la mayoría de los trámites realizados», señaló antes de situar la responsabilidad final en el Ministerio. «El Gobierno de Navarra, los ayuntamientos, los sindicatos de riego y las mancomunidades de agua han hecho su trabajo. Es la hora del Ministerio, la decisión final: licitar y adjudicar la obra».
«Se puede y se debe licitar»
Catalán centró buena parte de su intervención en reclamar un plazo concreto y rechazó que la resolución se limitara a fórmulas abiertas como «lo antes posible». «Eso es retroceder, eso no es decir absolutamente nada», afirmó desde la tribuna.
El diputado sostuvo que los trámites realizados y los convenios previstos permiten avanzar hacia la licitación durante este mismo ejercicio. «Se puede y se debe licitar esta obra durante el año 2026», insistió.
La moción aprobada vuelve sobre una reclamación que el Congreso ya había abordado anteriormente. En abril de este año, la Cámara instó al Gobierno a establecer un cronograma concreto de los trámites pendientes para la urgente licitación y adjudicación de esta fase del Canal.
Catalán recordó también que en 2024 el Congreso había reclamado agilizar la tramitación de la obra. Su argumento es que entonces todavía quedaban cuestiones preparatorias por resolver que ahora se encuentran más avanzadas.
La Ribera, objetivo de la última fase
El diputado de UPN situó la llegada del agua a la Ribera como eje central de su discurso. «Es necesario, urgente e imprescindible que el agua de Itoiz llegue a la Ribera de Navarra».
Catalán defendió que esta última fase debe completar el desarrollo del Canal y garantizar tanto el abastecimiento como nuevos regadíos en el sur de Navarra. Recordó, además, que el proyecto global fue concebido para regular los caudales de los ríos Irati, Aragón y Ebro y ampliar el suministro de agua a buena parte de la Comunidad Foral. «Falta la última fase, la que llevará el agua a la Ribera de Navarra», resumió.
El diputado recordó también que la financiación está encauzada a través del préstamo negociado con el Banco Europeo de Inversiones y que los convenios pendientes no impiden iniciar el procedimiento de licitación.
«Falta la recta final»
Catalán insistió en que buena parte del trabajo previo ya está hecho. «Los proyectos están ahí. La mayoría de los trámites también están realizados», señaló. «En Navarra todos han hecho los deberes y han hecho los trabajos que tenían que asumir. Falta la recta final, el papel decisivo del Ministerio».
UPN reivindica su insistencia sobre el Canal
Catalán aprovechó el debate para defender la reiteración de iniciativas parlamentarias relacionadas con esta infraestructura. «Habrá quienes critiquen nuestro empeño, nuestra reivindicación constante sobre esta infraestructura», reconoció. Frente a esas críticas, reivindicó el «derecho y la obligación» de su formación de mantener la reclamación.
Una parte de su discurso tuvo además un marcado componente político contra las formaciones que históricamente se han opuesto al embalse de Itoiz y al Canal de Navarra, especialmente EH Bildu. Catalán cuestionó sus argumentos sobre cuestiones como la financiación, los costes, el cambio climático o los recursos hídricos y defendió la utilidad de ambas infraestructuras.












