-- Publicidad --

El Archivo Municipal de Tudela ha inaugurado una exposición que recorre los más de siete siglos de historia del escudo de la ciudad, desde la primera referencia documental conocida en 1255 hasta 2025, año en el que se volvió a plasmar en la bandera que utiliza la corporación municipal en los actos oficiales.

La muestra, ubicada en la planta baja del Palacio Marques de Huarte, permite observar la evolución gráfica y simbólica del escudo de la capital ribera a través de documentos originales, sellos, reproducciones y otras piezas históricas que reflejan cómo han ido cambiado sus distintos elementos a lo largo del tiempo.

-- Publicidad --

Iñigo Ochoa, archivero municipal, acompañado por el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, y el concejal responsable del archivo, Fernando Ferrer, han sido los encargados de explicar este recorrido que se iniciar a mediados del siglo XIII.

De los primeros sellos medievales a la iconografía actual

El punto de partida de la exposición se sitúa en el sello céreo que conserva la sección de Comptos del Archivo Real y General de Navarra en el que ya se aprecia como símbolo de la ciudad un puente de cuatro ojos sobre el río con una torre en el centro, peces en el río, un ave, y merlones en punta de lanza, algunos de ellos rasgos fundamentales que conserva en la actualidad el escudo de la ciudad.

Uno de los documentos más antiguos que se conservan en Tudela es un pergamino con varios sellos datado en 1274, donde aparece representada una torre central más alta flanqueada por otras dos más pequeñas, un puente y el río Ebro con peces. Para Ochoa, esta imagen ya muestra variaciones respecto a la referencia anterior de 1255 y evidencia que el escudo siempre ha ido evolucionando desde sus primeras representaciones.

La exposición muestra documentos posteriores, de finales del siglo XIII, donde se repiten elementos característicos del escudo tudelano, como las torres, el puente o los peces del río. En algunas representaciones aparecen además aves en lo alto de las torres, identificadas habitualmente como cigüeñas en la bibliografía histórica.

Los peces, ha relatado Ochoa, también han dado pie a interpretaciones históricas. Algunos estudios los identifican con esturiones, peces muy valorados en la Edad Media que, según la tradición, los pescadores de Tudela debían entregar al rey, lo que explicaría su presencia en el emblema de la ciudad.

La primera bandera de Tudela

Otro de los hitos del recorrido aparece en un sello de 1305, donde por primera vez se observa una bandera con la cruz de San Jorge, un elemento que se vincula con la bandera de Tudela.

A partir del siglo XIV, las representaciones del escudo comienzan a variar en detalles como el número de arcos del puente, a veces tres y otras cuatro, o la forma de las torres, que en algunos casos aparecen con tejados o con estructuras diferentes. Un ejemplo de esta evolución se puede ver en un sello «seco» de 1396, conservado en documentación histórica del archivo.

Durante el siglo XVI aparecen los primeros escudos esculpidos en piedra y que van a replicar la imagen utilizada en los documentos oficiales de la época. A finales de este siglo aparece la primera representación con la orla de cadenas de Navarra alrededor del escudo de la ciudad y que puede verse en la actualidad en el escudo de la fachada de la casa consistorial.

El barroco y la proliferación de adornos

Con la llegada del siglo XVII y del barroco, las representaciones del escudo se vuelven más ornamentadas. A los elementos tradicionales se suman adornos, marcos decorativos y escudos de forma circular, una tipología que se repetirá en numerosas representaciones posteriores. Entre las piezas destacadas de esta etapa figura la venera concejil de 1621 y diversas representaciones del escudo que incorporan motivos decorativos alrededor del mismo.

Minimalismo en el S.XIX

El recorrido continúa en el S. XIX, cuando el escudo experimenta una tendencia a la simplificación, reconoce Ochoa, acorde al contexto político y la estética de una época que redujo los elementos ornamentales.

Ejemplos de esta evolución son el plano oficial de Tudela encargado al ingeniero Luis Zapata, donde el escudo se representa de forma sencilla, aunque siempre con elementos históricos como las torres, el puente y las cadenas de Navarra.

De esta época son los escudos bordados en la bandera utilizada por la corporación municipal durante más de un siglo, basada en una bandera española adaptada con escudos de Navarra y de Tudela.

Debate en el siglo XX

El siglo XX llegó con nuevas interpretaciones y debates sobre la forma correcta del escudo. En 1928 el pleno municipal la necesidad de revisar algunos de los elementos históricos, lo que dio lugar a estudios y propuestas de especialistas.

Entre ellos destacó el trabajo del historiador y cronista de la ciudad José Ramón Castro, que siempre defendió una versión del escudo basada en la tradición histórica. Sin embargo en 1939, el alcalde encarga la bandera oficial de la ciudad que ha portado la corporación hasta 2024 y que salió por primera vez en 1940 con un diseño que parece que ejecutó José Joaquín Montoro Sagasti. La propuesta difería de manera notable del estudio y versión de Castro que dimitió como cronista de la ciudad.

Sin embargo la historia terminó por darle la razón y en 1971 se aprobó oficialmente una versión del escudo que recuperaba elementos tradicionales que defendía Castro, aunque las discusiones sobre algunos detalles —como la forma de la corona o el número de arcos del puente— continuaron sobre la mesa.

Una nueva bandera en 2025

La exposición concluye con el presente, mostrando la nueva bandera de la corporación municipal estrenada en 2025, que incorpora el escudo oficial muy similar aprobado por el pleno de 1971, prácticamente diferenciada en los tonos de color, piedras del puente y corona, que sustituye a la utilizada desde 1940, ya muy deteriorada tras décadas de uso en actos oficiales.

Un símbolo de identidad para la ciudad

Durante la inauguración, el alcalde Alejandro Toquero destacó el valor simbólico del escudo para los tudelanos. “No es solo un escudo, es una seña de identidad que nos une a todos los ciudadanos del pasado, del presente y del futuro”.

El alcalde ha destacado la importancia de una exposición permite comprender cómo el escudo ha evolucionado paralelamente a la historia de la ciudad, incorporando elementos como el puente sobre el Ebro, las torres o las cadenas de Navarra.

Acercar el archivo a la ciudadanía

Por su parte, el concejal Fernando Ferrer ha explicado que esta muestra forma parte de un proyecto más amplio para dar a conocer la riqueza documental del archivo municipal.

“El objetivo es acercar el archivo a la ciudadanía y mostrar las joyas documentales que conserva”, afirmó. En este sentido, adelantó que el espacio expositivo renovado permitirá organizar pequeñas exposiciones temáticas de forma periódica, comenzando con esta dedicada al escudo y continuando con otras sobre la historia de la ciudad.

-- Publicidad --