Corella vivió este domingo 8 de febrero una jornada especial con la celebración de la XXX Marcha a Yerga, una cita que cumple 30 años como uno de los eventos deportivos y sociales más arraigados de la localidad ribera. Organizada por el Ayuntamiento de Corella, la marcha reunió a cerca de 250 participantes, confirmando su buena salud tras tres décadas de trayectoria ininterrumpida y solo alterada por el paréntesis obligado de la pandemia.
La edición de este año ofreció dos recorridos adaptados a distintos niveles: una ruta de 21 kilómetros, más accesible, y otra de 31 kilómetros, con mayor exigencia física y un desnivel superior. La mayoría de participantes optó por completar el itinerario caminando, aunque también hubo quienes afrontaron el recorrido corriendo.
La meteorología acompañó de forma variable durante la mañana, con algunas gotas iniciales, momentos de sol y la presencia habitual del cierzo, que hizo acto de aparición más tarde y con una dirección favorable al sentido de la marcha, lo que permitió completar el recorrido en buenas condiciones.
Carácter popular y colectivo de la marcha
Más allá del aspecto deportivo, uno de los rasgos que sigue definiendo a la marcha a Yerga tras 30 años es su carácter popular y colectivo. Familias, cuadrillas de amigos y grupos de distintas edades compartieron camino en una jornada pensada para disfrutar del entorno y de la convivencia.
Otro de los elementos mejor valorados por los participantes fueron los avituallamientos, distribuidos en cuatro puntos estratégicos del recorrido. En ellos se ofrecieron caldo, chocolate, frutos secos, agua, fruta, bocadillos y vino, gracias al trabajo coordinado de voluntarios, el Servicio de Guarderío Rural y personal de la Brigada municipal.
El dispositivo de seguridad cotó con la participación de la Policía Municipal de Corella escoltó a los caminantes a su paso por las calles de la ciudad y reguló el tráfico en el cruce de la carretera LR-289. Además, se habilitaron dos autocares para el regreso a Corella, junto a una ambulancia y un todoterreno con personal médico, que finalmente no tuvieron que intervenir.













