El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero
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El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, hace balance del año que termina y analiza los principales hitos, dificultades y proyectos que han marcado la gestión municipal en 2025. Presupuestos récord, grandes actuaciones urbanas, retos institucionales y una clara hoja de ruta para 2026. Toquero reivindica la eficacia de su equipo de gobierno, defiende la transformación iniciada en 2019 y reafirma su compromiso de seguir “peleando” por los intereses de la ciudad y de sus vecinos.

¿Cómo valora el año que termina para Tudela?

En términos generales, sin caer en falsos triunfalismos, creo que 2025 ha sido un buen año para Tudela, aunque obviamente a lo largo de doce meses hay momentos mejores y momentos peores.

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Lo importante es tener, como tengo yo, el mejor equipo humano y profesional para hacer frente a la responsabilidad que supone gobernar un municipio de casi 40.000 habitantes. Somos la segunda ciudad de la Comunidad foral, sin que eso signifique que aceptemos ser tratados como segundones.

Este año hemos gestionado unos presupuestos de récord, similares a los de 2026, que nos han permitido poner en marcha numerosas iniciativas y desbloquear o agilizar otras que estaban ya en marcha. La palabra que mejor define la acción de gobierno en este periodo es eficacia. Con unas cuentas saneadas no hemos dejado de hacer cosas y de muchas de ellas, en diferentes ámbitos, dan fe los propios tudelanos, lo cual es para nosotros la mejor recompensa.

¿Qué hechos y proyectos destacaría como los más positivos de este 2025?

Estamos especialmente orgullosos de ver cómo la gente disfruta del Corredor Verde: una inversión de cuatro millones de euros que por fin integró el río en la ciudad; también de ver convertida en realidad la peatonalización de la calle Muro; de la presentación del proyecto de las nuevas piscinas municipales; de la restauración de San Nicolás para dar salida al Tudela Green Temple, que recibirá en 2026 un nuevo y decidido impulso; de la adecuación del entorno de La Mejana; de la implementación de carriles bici en la ciudad o de la subvención del 50% del billete de transporte urbano, o la gratuidad para niños y jóvenes desde hace unos meses.

Culminar el acuerdo con todos los pueblos de la Ribera para poner en marcha el nuevo centro de exámenes de la DGT o actualizar después de más de 30 años el Comunal de Tudela, creo que también son una clara muestra de lo que ha dado de sí la labor diario de un equipo absolutamente transversal a la hora de trabajar, gracias al cual hemos reforzado el prestigio y la proyección pública de diferente actividades en el ámbito del comercio, el turismo con la marca “Tudela capital de la verdura”, la agroalimentación o eventos lúdicos, como las Fiestas de Santa Ana, que creo que se siguen superando año tras año.

Estamos consolidando la marca Tudela y en este punto quiero destacar y agradecer la proactividad y la colaboración de los tudelanos a la hora de construir entre todos el proyecto de ciudad moderna, dinámica, verde, ecológica, social y digital que deseamos.

La visita de los Reyes y la Princesa de Asturias, un momento para el recuerdo de la historia de nuestra ciudad

En cuanto al hecho que quisiera destacar, un momento para el recuerdo de la historia de nuestra ciudad, fue la visita a Tudela a finales de septiembre de Sus Majestades los Reyes de España y de la Princesa de Asturias y de Viana. Era la primera vez que Felipe VI venía a Tudela como rey y también la primera en que Doña Leonor nos visitaba, haciéndolo además como heredera de la Corona de España. Fue una jornada histórica y por supuesto inolvidable.

¿Cuál ha sido el mayor reto o dificultad que han tenido que afrontar desde el Ayuntamiento?

Como se suele decir, cada día tiene su afán. Me he referido ya a la actualización del Comunal de Tudela, después de más de 30 años de bloqueo, o lo importante que ha sido alcanzar un consenso entre los municipios de la Ribera para tener el nuevo centro de exámenes de la DGT.

Pero nuestro principal reto ha sido y está siendo poner en marcha toda la maquinaria jurídica y administrativa necesaria para frenar el disparate que la empresa Nilsa del Gobierno de Navarra pretende perpetrar junto a Tudela, ampliando la planta de fangos de la depuradora, como paso previo a construir una fábrica de biogás.

Ha sido lamentable ver como nos engañaron al asegurarnos por un lado que el proyecto de Tudela iba a quedar incluido en la moratoria aprobada por el Parlamento foral, mientras por otro iniciaban una maratón administrativa absolutamente vergonzosa, para que la documentación de la planta de Tudela estuviera preparada en apenas tres días y poder sortear así la moratoria.

El cúmulo de mentiras, engaños, oscurantismos y deslealtades ha supuesto que nuestra confianza en Nilsa quede dinamitada y el episodio en sí ha marcado también un antes y un después en nuestra relación con el Gobierno de Navarra, que si algo ha dejado claro es que no es de fiar.

¿Qué proyectos han quedado pendientes o no pudieron desarrollarse como les habría gustado? ¿Por qué?

Yo no soy de los que se rinde fácilmente. Por eso, cuando hablo de proyectos pendientes, inmediatamente pienso en los pasos que vamos a dar para terminarlos y recuperar tiempo perdido. Sin embargo, eso no depende solo de mí o del Ayuntamiento. Hay proyectos que no son solo proyectos de ciudad, sino que requieren una implicación real, más allá de hacerse la foto ocasional, del Gobierno de Navarra.

En este sentido me siento preocupado con la actitud que está demostrando de un tiempo a esta parte el equipo de María Chivite en relación a lo que queremos que sea el centro Rafael Moneo en el viejo cuartel de Sementales. Cuando aún está pendiente de licitar el proyecto de una iniciativa importantísima, no solo para Tudela, sino para toda Navarra, nos hemos enterado, casi de rebote, de que el Gobierno foral sólo ha presupuestado 300.000 euros para todo 2026, mientras nosotros hemos hecho ya modificaciones presupuestarias en 2025 para poner encima de la mesa cerca de 500.000 y estamos dispuestos a seguir haciéndolas durante el próximo año para que el proyecto avance.

Hace poco estuve de nuevo con Moneo en su estudio de Madrid y le reiteré el deseo del Ayuntamiento de Tudela de seguir adelante con la iniciativa, poniéndole encima de la mesa nuestra propuesta; pero necesitamos más garantías del Gobierno de Navarra. Sigo sin ver ese compromiso firme de arrimar el hombro de verdad para que la Ribera tenga al fin el referente cultural y el gran centro de exposiciones y congresos que merece.

Mirando al próximo año, ¿qué objetivos se marca el Ayuntamiento?

Los objetivos son tres: Avanzar, avanzar y avanzar. Yo sé que a algunos les molesta cuando digo que Tudela inició en 2019 un proceso integral y transversal de transformación, tras cuatro años de parón, ocurrencias e imposición de las ideologías frente a las ideas.

Lo que yo a veces llamo la ‘Tudelamorfosis’ es cada vez más visible y en 2026 lo seguirá siendo, en cuanto los tudelanos empiecen a ver la cara de las nuevas piscinas municipales, que esperamos inaugurar en 2027, o las mejoras en el complejo deportivo de Ribotas o del Skate Park de La Azucarera.

Veremos también la remodelación de la calle Manresa, con la puesta en marcha del ansiado ascensor; el impulso al San Nicolás TGT, que será el palacio de esa verdura, que reina ya en las mesas de todo el mundo; la vuelta del ‘Vive Tudela’ para incentivar el comercio local; las mejoras en la equipación de la Policía Municipal; el apoyo a emprendedores y a la creación de empleo. Y por supuesto un amplio plan de acción social para ayudar a los colectivos más vulnerables o personas con alguna discapacidad, para que nadie se quede atrás. Sin olvidar la seguridad, donde vamos a reforzar calles, plazas y salidas y entradas de Tudela con más cámaras de vídeo vigilancia de última generación. Una ciudad segura es una ciudad mejor para todos.

No vamos a alterar el guión, ni la hoja de ruta en pleno proceso de cambio. Seguiremos haciendo políticas económicas con la cabeza y políticas sociales con el corazón.

¿Qué proyecto espera ver hecho realidad en 2026 o qué noticia relacionada con la ciudad le gustaría que se produzca?

Más que de un proyecto en singular, yo hablaría de proyectos en general, que no son otros que los que están recogidos en los presupuestos de Tudela para 2026 y a los que me he referido anteriormente. Algunos son nuevos y en otros venimos trabajando ya desde hace años.

Hay temas que, aunque no dependen de nosotros, vamos a seguir peleando. Me refiero a la exigencia para que se liciten cuanto antes y de una vez -sin más excusas, ni absurdas ocurrencias- las obras de la segunda fase del Canal de Navarra. También trabajaremos para avanzar en la llegada a Tudela y a Navarra del tren de alta velocidad, remarcando nuestra propuesta de una gran estación, que sea el gran referente logístico de la Ribera, y que permita enterrar para siempre la cicatriz ferroviaria que parte Tudela en dos.

En cuanto a mis deseos como alcalde, me gustaría que en 2026 el Gobierno de Navarra se mostrara más sensible ante las peticiones que hacemos desde el Ayuntamiento de Tudela, que creo que están plenamente justificadas para poder avanzar en nuestro proyecto de transformación y progreso de la ciudad, evitando palos en la rueda, riesgos y amenazas innecesarias. Ojalá veamos en titulares que Tudela consigue al fin la carta de capitalidad, el tercer centro de salud en el barrio de Lourdes y que la empresa Nilsa descarta definitivamente el disparatado proyecto de ampliar la planta de fangos de la depuradora.

¿Qué mensaje le gustaría trasladar a los vecinos sobre el trabajo que está desarrollando al frente de la alcaldía de Tudela?

Aunque no debiera ser así, gobernar un ayuntamiento de signo político distinto al que gobierna la Comunidad foral condiciona nuestro día a día y no precisamente para bien. Basta con mirar la forma en que el Gobierno de María Chivite trata a los ayuntamientos con alcalde socialista y cómo trata a Tudela y a otros municipios a los que parece que se nos castiga solo por no haber votado PSN.

Frente a esa realidad, a mi me alegra comprobar en la calle que los vecinos de Tudela -los que nos votaron y los que no- son conscientes de que no damos una sola bola por perdida y trabajamos por cumplir nuestros objetivos, enfrentándonos -a veces como David contra Goliath- para conseguir lo mejor para la ciudad y oponernos con todos los recursos necesarios -con ganas, coraje y sin desfallecer- a lo que consideramos que va en contra de los intereses de Tudela.

Mi mensaje no puede ser otro que reafirmarme en que lo vamos a seguir haciendo. No voy a dejar de resistir y pelear con todas las herramientas democráticas a nuestro alcance para defender a mi ciudad.

Y no lo voy a hacer por mí, ni por mi partido, sino por Tudela y los tudelanos, que es lo único que de verdad mueve y motiva al actual equipo de gobierno municipal.

¿Cómo valora el trabajo de la oposición en estos últimos 12 meses?

A mi me gustaría contar con una oposición que ejerciera una verdadera labor de impulso al Gobierno de la ciudad, a partir de las ideas y no de las meras ocurrencias o de iniciativas que a menudo sólo pretenden obstaculizar nuestro trabajo y restar en lugar de sumar.

El PSN de Tudela debe aclarar si los tudelanos están por encima del Gobierno de María Chivite o no, y a partir de ahí tratar de ser coherente. En la actualidad actúan como una mera correa de transmisión de las órdenes que reciben desde el Palacio de Navarra. Sin ir más lejos, nadie entiende que los socialistas se unan a UPN en Fitero en contra de la planta de biogás proyectada en ese municipio, mientras en Tudela beben los vientos por ella.

Ocurre algo parecido con Contigo Tudela, cuyo portavoz parece estar más obsesionado con la figura del alcalde, que centrado en aportar iniciativas y propuestas serias para el municipio. Es curioso ver que mientras aquí se ponen de perfil a la hora de exigir que la planta de Nilsa entre en la moratoria, en el Parlamento foral votan a favor de que se incluya, no solo la de Tudela, sino el resto de proyectos. Es una pena constatar que Contigo Tudela no ha encajado aún que fueron los votantes y no Alejandro Toquero quienes les mandaron a la oposición en 2019. Digo yo que por algo sería.

A mí, sinceramente, me gustaría que la izquierda en el Ayuntamiento fuera más propositiva y dejara de actuar bajo el lema de “cuanto peor, mejor”. Pero no seré yo, sino los tudelanos, quienes en 2027 lleven a cabo la valoración en las urnas de unos y otros.

Para terminar, ¿qué deseos Año Nuevo quiere compartir con los vecinos y vecinas de la localidad?

Estoy seguro de que todos los tudelanos, pensemos como pensemos, queremos lo mejor para Tudela. Mi principal deseo es que todos ellos se sientan cada vez más a gusto en un entorno urbano, que intenta poner siempre a las personas en el centro de todo, cuidando el medioambiente, exprimiendo al máximo las ventajas de las nuevas tecnologías y potenciando en general la calidad de vida de todos los vecinos.

En lo personal, además me gustaría que los sueños, proyectos e ilusiones de todos y cada uno de las casi 40.000 almas que vivimos en esta maravillosa ciudad se hagan realidad en el año que ahora empieza.

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