UPN ha acusado al Gobierno de Navarra de haber utilizado datos incorrectos para justificar el cierre de las urgencias nocturnas de Fustiñana y la centralización de la atención en Buñuel. La formación regionalista sostiene que la actividad real del servicio era superior a la cifra que, según recuerda, había trasladado públicamente el Ejecutivo foral.
Según UPN, desde el Gobierno se había señalado que en Fustiñana se atendía una media de un paciente por noche entre las 20:00 y las 8:00 horas, argumento que, a juicio de los regionalistas, se empleó para cuestionar la eficiencia de mantener abierto el servicio.
Sin embargo, tras analizar los datos correspondientes a los seis primeros meses de 2026 remitidos por el Departamento de Salud, UPN afirma que la media se situaría realmente entre dos y tres pacientes por noche, con jornadas en las que se llegaron a registrar ocho y nueve atenciones.
Petición de explicaciones
La formación considera que esa diferencia obliga al Gobierno a dar explicaciones. «Es especialmente grave que se utilice una cifra falsa que minimiza la actividad de un servicio público para justificar su cierre», sostiene UPN, que dirige sus críticas tanto a la presidenta María Chivite como al consejero de Salud.
Los regionalistas reclaman que el Ejecutivo aclare qué datos se utilizaron para defender la reorganización del servicio y por qué no coinciden, según su versión, con los registros oficiales posteriores.
UPN subraya además que la necesidad de unas urgencias rurales no debería valorarse únicamente por una media diaria de pacientes. «Las urgencias están para atender a quien necesita asistencia cuando la necesita», señala la formación, que insiste en que los picos de ocho o nueve personas en una sola noche demostrarían que existe una demanda real.
La formación vuelve así a reclamar la recuperación de la atención urgente nocturna presencial en Fustiñana y defiende que la asistencia sanitaria en el medio rural debe garantizarse con criterios de accesibilidad y proximidad.












