Obanos ha acogido este martes una jornada participativa que pretende ser el punto de partida para definir la futura Agenda Rural de Navarra, una hoja de ruta común que permita coordinar mejor las políticas y actuaciones destinadas a los pueblos y territorios rurales. Más de 80 personas vinculadas al desarrollo local han participado en el encuentro, organizado por Cederna-Garalur, Consorcio EDER, Consorcio Zona Media y TEDER.
La cita, celebrada bajo el lema “El futuro, desde la plaza – Etorkizuna plazaratu”, ha reunido a representantes municipales, personal técnico, agentes sociales y económicos y responsables del Gobierno de Navarra, entre ellos el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi. El encuentro un proceso de escucha y debate que permita concretar qué necesitan los municipios rurales y cómo afrontar de forma conjunta los retos de los próximos años.
Aprovechar la iniciativa
La iniciativa forma parte del proyecto “Pueblos Activos, Pueblos Vivos”, que los cuatro Grupos de Acción Local desarrollan desde hace dos años. La intención es aprovechar su experiencia acumulada durante más de tres décadas para conectar las necesidades del territorio con las administraciones y con quienes diseñan las políticas públicas. NP CAST – Los grupos de acción …
Entre los asuntos abordados aparecen algunos de los principales problemas que comparten muchos pueblos navarros: vivienda, movilidad, empleo, servicios, cuidados, igualdad, digitalización, energía, relevo generacional y atracción de talento.

Presencia ribera
El presidente de la Comisión Ejecutiva de Consorcio EDER, Eusebio Sáez, ha definido el papel de estas entidades como un punto de encuentro entre administraciones, empresas y asociaciones. «Los Grupos somos el ágora del territorio», ha señalado reivindicando la capacidad de Cederna-Garalur, Consorcio EDER, Consorcio Zona Media y TEDER para conectar ideas y proyectos con la realidad cotidiana de los municipios.
La segunda parte de la mañana ha tenido un carácter práctico. Los asistentes se han repartido en pequeños grupos para compartir experiencias, detectar necesidades y formular propuestas sobre el futuro del medio rural.
La jornada abre un proceso para que las aportaciones recogidas sirvan para elaborar una estrategia común que marque prioridades y mejore la coordinación de las políticas que afectan al medio rural navarro a partir de 2028.












