Estaciones Sonoras seguirá sonando en 2027, aunque lo hará con cambios. El ciclo cultural de Cascante acaba de cerrar su programación de 2026 con la edición de Otoño y afronta ahora una etapa de reajuste marcada por el aumento de los costes de producción, los cachés artísticos y las dificultades para sostener un proyecto independiente durante todo el año. La organización confirma ya las estaciones de Invierno y Primavera y estudia un formato más reducido para Otoño, mientras pone en marcha Estaciones Territorio, una iniciativa que pretende trasladar parte de la experiencia acumulada en Cascante a otras localidades rurales de Navarra.
La última cita del año dejó, según sus responsables, una sensación muy diferente a la incertidumbre con la que habían llegado al mes de septiembre. «Llegábamos cansados, con dudas y asimilando que mantener vivo un ciclo anual, independiente y autogestionado desde un pueblo es cada vez más difícil», reconocía Anselmo Pinilla, uno de los responsables de la organización tras finalizar la edición.
La respuesta del público, los artistas, colaboradores y proveedores ha servido, aseguran, para recuperar impulso. «Nos hacen salir de esta edición reforzados, emocionados y más motivados que nunca». Ese respaldo será especialmente necesario en un momento en el que no ocultan que el proyecto está económicamente «bastante tocado».
Invierno y Primavera están garantizados
El director de Estaciones Sonoras, Anselmo Pinilla, ha querido despejar cualquier duda sobre la continuidad del ciclo. «Quiero trasladar tranquilidad. Ya podemos confirmar la estación de Invierno y la de Primavera», asegura.
La edición de Invierno volverá a celebrarse en la bodega Malón de Echaide, mientras que el proyecto trabaja en las siguientes citas. Para el Ciclo de Otoño todavía no existe una ubicación definitiva y la intención es buscar «un espacio más pequeño, más acogedor y no tan grande» como el utilizado actualmente en el patio del antiguo colegio.
Reorganización y cuestiones económicas
«El año que viene vamos a hacer cambios y recortes en la programación», anticipa Pinilla que apunta, entre otros motivos, a que la producción se ha encarecido, los cachés de los artistas son mayores y las necesidades de personal han aumentado. A ello se suma un mercado musical cada vez más competitivo. «La industria está muy agresiva. Los grandes programadores ponen muchas trabas a los pequeños y hay mucha oferta cultural. Nos toca programar con responsabilidad», explica.
La organización reconoce también que la venta de entradas de este año ha tardado mucho más en alcanzar las expectativas iniciales y que como organizadores no quieren seguir trasladando los incrementos de costes al público. «Llevamos muchos años subiendo las entradas y ya no podemos subir más. Nos toca reprogramar y reinventarnos», señala.
Un error administrativo dejó al ciclo sin una ayuda del Gobierno de Navarra
Uno de los condicionantes de este ejercicio ha sido la ausencia del apoyo económico que el Gobierno de Navarra había prestado en ediciones anteriores. Pinilla aclara, sin embargo, que la situación no responde a una retirada política del respaldo al festival, sino a un error administrativo de la propia organización. «Nosotros hemos tenido un pequeño fallo administrativo y ha sido culpa nuestra», reconoce.
Estaciones Sonoras intentó posteriormente encontrar otras vías de financiación a través de Cultura y Turismo, aunque finalmente no fue posible recuperar esa aportación durante este ejercicio.
El problema tiene especial incidencia sobre 2027 porque, según explica Pinilla, las subvenciones que se abonan al final del año sirven habitualmente para preparar la programación del siguiente ejercicio. «Nos hemos quedado fuera por un fallo administrativo. Hemos pedido soluciones paralelas y, de momento, no han llegado». El responsable del ciclo insiste, no obstante, en que mantienen una buena relación con el Ejecutivo foral y confía en recuperar su apoyo.
De Cascante a otros pueblos
El futuro de Estaciones tampoco pasa únicamente por reducir gastos. La organización quiere aprovechar la experiencia acumulada durante estos años para desarrollar un nuevo proyecto cultural en el medio rural.
Estaciones Territorio, presentado durante la apertura de la edición de Otoño, nace vinculado a Estaciones Sonoras y Radio Cierzo Cascante y cuenta con el respaldo del Programa Innova de Fundación Caja Navarra y Fundación “la Caixa”.
Su horizonte de desarrollo llega hasta 2028 y se estructura en dos grandes líneas.
La primera será La Radio Extendida, que trasladará actividades culturales, emisiones comunitarias, gastronomía y participación vecinal a distintos puntos de Navarra. El proyecto plantea colaborar con iniciativas de Lekunberri, Tierra Estella, Azagra y Ablitas.
«El objetivo es descentralizar una Estación Sonora de Cascante, llevarla a otro pueblo y utilizarla como herramienta de transformación en otras localidades», resume la organización.
La segunda pata será el Aula Viva de Creación Rural, que pretende recuperar el antiguo colegio público de Cascante como espacio permanente para artistas, jóvenes, colectivos y proyectos culturales y sociales. En definitiva, ampliar el concepto de Estaciones más allá de un calendario de conciertos.
«No tenemos presupuestos millonarios»
El cierre de Otoño ha dejado también una declaración de principios sobre el futuro del ciclo. «No tenemos presupuestos millonarios. Tenemos un pueblo, un equipo, artistas que se dejan el alma y un público que llega desde toda España y que nunca deja de creer», resume la organización.
Después de un ejercicio complicado, Estaciones pide a ese público que continúe respaldando las próximas citas mediante entradas, productos y participación. «Un ciclo como el nuestro necesita ese respaldo para poder seguir existiendo. Nosotros seguiremos trabajando para no defraudaros». La siguiente cita será Estaciones Sonoras Invierno 2027.












