Presentación de la campaña Comercios que cuidan de Consorcio EDER
El consorcio EDER ha acogido la presentación de la campaña de puesta en valor del comercio local y de cercanía
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Comprar el pan y encontrar a alguien que pregunta cómo estás. Entrar en una tienda y recibir una recomendación, una ayuda inesperada o una solución cuando las cosas se complican. Gestos aparentemente pequeños que rara vez aparecen en un ticket, pero que forman parte de la relación cotidiana entre comerciantes y clientes. Sobre esa idea nace ‘Comercios que cuidan. Siempre te llevas algo más de lo que compras’, la nueva campaña presentada este por Consorcio EDER para poner en valor la función social del comercio de proximidad en la Ribera.

La iniciativa la han dado a conocer la gerente del Consorcio EDER, Sandra Calvo; la responsable del Área de Estrategia, Maite Laínez; y la técnica de la entidad Esther Serrano. La campaña forma parte del programa RuralNav, impulsado por los Grupos de Acción Local de Navarra y cuenta con la financiación de la Dirección General de Administración Local y Despoblación del Gobierno de Navarra.

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Su planteamiento va más allá de animar a comprar en los comercios de cercanía. El objetivo es mostrar que las tiendas y pequeños negocios forman parte de las redes de apoyo que permiten mantener la vida cotidiana en los pueblos, algo especialmente relevante ante retos como el envejecimiento o la pérdida de servicios. «Esto es más que una campaña. Es un reconocimiento y una puesta en valor del papel de los comercios en esta red de cuidados rural», ha resumido Sandra Calvo.

Más que poner «la barra de pan en la bolsica»

La gerente de EDER ha explicado que la campaña se desarrolla dentro del trabajo frente al reto demográfico y el envejecimiento de la población. «Nos encantaría que nuestros mayores se queden en sus casas y en sus pueblos el mayor tiempo posible y aquí tenemos una red de cuidados en la que los comercios también son una parte importante», ha reconocido.

Como ha señalado Calvo, el comerciante no se limita a poner «la barra de pan en la bolsica». Conoce a sus clientes, sabe cuáles son sus costumbres y puede detectar incluso cuándo algo se sale de lo habitual. Personas que, por su contacto diario con los vecinos, contribuyen de una manera informal a mantener relaciones, combatir el aislamiento y facilitar que otras personas puedan seguir desarrollando su vida cotidiana en su propio municipio.

Calvo ha recordado que hay 1.056 comercios en la Ribera.«Aquí tenemos la empresa más grande de toda la Ribera. La tendremos que cuidar».

Nueve comercios y ocho pueblos para contar la Ribera real

Los protagonistas de la campaña son nueve comercios de ocho municipios de la Ribera. El objetivo, ha indicado Serrano, es reflejar que cuando se habla de comercio local «no estamos hablando de una única realidad», sino de actividades, comerciantes, clientes y relaciones muy diferentes. Así mismo muestra a protagonistas de distintas edades y situaciones para mostrar que el papel de acompañamiento no se limita exclusivamente a las personas mayores. «No queríamos explicar qué es el cuidado, sino mostrarlo».

De este modo muestra como una conversación, un consejo, una orientación, una pequeña ayuda o conocer tanto las rutinas de una persona que se sabe qué puede necesitar incluso antes de que lo pida. «Son gestos pequeños que muchas veces pasan desapercibidos, pero que forman parte de los cuidados», ha señalado. «En el comercio no solo existe una relación comercial; hay una relación de confianza».

Lo que nunca aparece en el ticket

La campaña utiliza el ticket de compra como hilo conductor. Normalmente refleja productos, cantidades y precios. EDER ha decidido utilizar ese elemento cotidiano para incorporar simbólicamente todo aquello que el cliente se lleva y que nunca aparece impreso en él. Una charla. Un consejo. Una solución. Confianza. Apoyo. Cercanía. «Precisamente en ese “algo más” se sitúa todo el territorio emocional y estratégico de la campaña», ha explicado Maite Laínez.

La responsable del Área de Estrategia ha subrayado que esos pequeños gestos ayudan a sostener la vida en los municipios. «Es un apoyo informal, pero es un buen apoyo para que las personas, en diferentes momentos vitales, puedan continuar viviendo y desarrollar sus rutinas dentro de los pueblos».

Esther Serrano, Sandra Calvo y Maite Laínez

Tres historias sobre cuidados, autonomía y futuro

La campaña se articula alrededor de tres vídeos de aproximadamente un minuto, cada uno centrado en una situación diferente. Una de las piezas muestra a una persona mayor y pone el foco en la confianza y la cercanía que pueden ayudarle a mantener sus rutinas cotidianas.

Otra aborda la accesibilidad y la autonomía personal a través de una persona joven con una limitación temporal de movilidad. La intención es mostrar cómo un establecimiento capaz de adaptarse puede facilitar la vida diaria ante una dificultad puntual o permanente.

La tercera historia está protagonizada por un padre y un hijo y pone el acento en las relaciones entre generaciones, la continuidad del comercio local y su conexión con el territorio.

«Cuando una persona de la Ribera vea nuestros vídeos queremos que pueda reconocer los pueblos, los comercios y nuestra manera de relacionarnos», ha explicado Serrano.

El comercio resiste, pero afronta el reto del relevo generacional

Durante la presentación también se ha abordado la situación del sector en la comarca. Sandra Calvo ha señalado que la Ribera no está perdiendo actualmente número de comercios y ha apuntado incluso a un aumento de establecimientos durante las últimas décadas.

Eso no significa que no existan dificultades. Entre los principales retos ha citado el relevo generacional y la necesidad de que los nuevos negocios consigan consolidarse después de sus primeros años de actividad.

El trabajo de Consorcio EDER, ha explicado, pasa precisamente por proporcionar herramientas que ayuden a que esas empresas sean más competitivas y rentables.

La Ribera cuenta además, según Calvo, con una ventaja vinculada a su evolución demográfica. «La población consume. Y si tiene lo que necesita cerca, no se va lejos», ha señalado antes de resumir otro de los desafíos, conseguir conectar adecuadamente la oferta comercial con las necesidades de quienes viven en el territorio.

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