Tudelano
Foto: CD Tudelano
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La primera salida de la temporada se saldó con una derrota para el CD Tudelano. El marcador, a todas luces excesivo para los méritos riberos, se terminó por decantar prácticamente al final del encuentro y con inferioridad numérica tudelanista.

Comenzaron bien las cosas para el Tudelano, que, cómodo sobre el sintético del Estadi de Vidreres, fue capaz de imponer su propuesta y su ritmo una vez superado el primer cuarto de hora de contienda.

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La primera ocasión clara para los de Monasterio, transcurridos los veinte minutos, sería el preludio de lo que estaba por llegar. Un par de jugadas después, en el minuto 24, Alayeto disputaba un balón en el interior del área rival, provocando la mano de un defensor. El propio ariete murchantino asumió la responsabilidad desde los once metros y la mandó a la cazuela.

El paso de los minutos sonreía a los blanquillos, ataviados de riguroso negro por cuestiones protocolarias. Minimizando al Girona, rondaron con asiduidad el área de castigo local y únicamente la falta de acierto en la última decisión les privó de poder decantar definitivamente la balanza antes del descanso.

Para entonces, el colegiado ya había mostrado su —nunca mejor dicho— tarjeta de presentación. Con una aplicación muy rigurosa del reglamento, cargó de amonestaciones a ambos equipos, pero especialmente al Tudelano. En una primera parte sin lances duros que destacar, dos jugadores riberos vieron la cartulina amarilla. Era un aviso de lo que estaba por venir.

La segunda parte tomó un rumbo muy distinto al de los primeros cuarenta y cinco minutos. Apenas cinco minutos después de la reanudación, una pelota colgada tras una falta lateral supuso la igualada local y dio paso a una sucesión de tarjetas amarillas que castigó con especial severidad al conjunto blanquillo. Hasta ocho jugadores tudelanistas fueron amonestados a lo largo del encuentro, dos de ellos por partida doble.

Una vez contenida la reacción de los anfitriones tras el empate, tuvo lugar la jugada que marcaría definitivamente el choque. En el minuto 72, Juanena derribaba al atacante rival más adelantado y se veía obligado a enfilar el camino de vestuarios tras recibir la segunda amarilla. El Tudelano no perdió el orden ni la cara al partido, pero su inferioridad numérica espoleó al Girona, que monopolizó las llegadas hasta lograr el 2-1, ya cuando el encuentro parecía abocado al empate.

Con todo en contra, el Tudelano todavía iba a disponer de una gran ocasión para obrar la machada, pero el disparo de Floria se marchó desviado por milímetros. En la acción posterior, el lateral oscense vería la segunda amarilla y también sería expulsado. En el último lance del partido, ya con doble superioridad numérica, los gironíes liquidaban el choque haciendo subir el definitivo 3-1 al marcador.

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