Las Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (APYMA) de los cuatro colegios públicos de Infantil y Primaria de Tudela han registrado una solicitud conjunta ante el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra para reclamar la elaboración e implantación urgente de un Plan Integral de Adaptación Climática que permita hacer frente a las altas temperaturas que soportan las aulas durante los meses de junio y septiembre.
La iniciativa está impulsada por las APYMAS de los colegios Griseras, Monte San Julián, Huertas Mayores y Elvira España, cuenta con el respaldo unánime de las direcciones de los cuatro centros y de la Asociación Española de Educación Ambiental, y llega después de que, según denuncian, las reclamaciones trasladadas en los últimos años al Comité de Seguridad y Salud no hayan obtenido una respuesta efectiva por parte del Departamento de Educación.
Las familias aseguran que durante el tramo final del curso y el inicio del siguiente las aulas de los colegios públicos de Tudela superan de forma continuada los 30 grados de temperatura interior, una situación que, afirman, repercute tanto en la salud como en el aprendizaje del alumnado y en las condiciones de trabajo del profesorado.
Según exponen, el calor provoca episodios de deshidratación, mareos, dolores de cabeza, letargo, pérdida de concentración e incluso problemas de convivencia derivados del estrés térmico, una circunstancia especialmente preocupante en el alumnado de Educación Infantil.
Incumplimiento legal y datos climáticos
En el escrito remitido a Educación recuerdan que el Real Decreto 486/1997 establece que la temperatura en los espacios cerrados donde se realizan trabajos sedentarios, como las aulas, debe situarse entre los 17 y los 27 grados centígrados. Sin embargo, sostienen que esos límites «se incumplen sistemáticamente durante semanas completas del calendario escolar».
Para respaldar esta afirmación, las APYMAS aportan datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y de Meteo Navarra que reflejan el aumento progresivo de las temperaturas en mayo y junio durante la última década. Según indican, en algunos periodos las anomalías térmicas han superado los 3,6 grados respecto a la media histórica y se han registrado jornadas con temperaturas exteriores de hasta 35 grados.
Las asociaciones consideran que los propios edificios agravan el problema, ya que muchos fueron diseñados para conservar el calor durante el invierno y carecen de aislamiento térmico adecuado y de sistemas de refrigeración. A ello se suma, explican, que la ventilación natural deja de ser eficaz cuando el aire exterior también alcanza temperaturas muy elevadas.
Asimismo, recuerdan que la Asociación Española de Educación Ambiental también ha advertido sobre el denominado «efecto isla de calor» que sufren muchos patios escolares debido a la escasez de zonas arboladas y vegetación.
Auditoría, climatización y sombreado
Ante esta situación, las APYMAS solicitan al Departamento de Educación una planificación con medidas a corto, medio y largo plazo.
Entre las actuaciones que reclaman figuran una auditoría urgente de las condiciones térmicas de todos los centros educativos, la puesta en marcha de un plan de climatización sostenible mediante sistemas de ventilación mecánica, aerotermia y placas solares, así como el aislamiento de fachadas y la instalación de elementos de sombreado, como toldos o cubiertas, tanto en los edificios como en las zonas de recreo.
Las asociaciones concluyen recordando que corresponde al Departamento de Educación garantizar unas condiciones adecuadas de seguridad y salud para toda la comunidad educativa y reclaman una respuesta inmediata que evite que las aulas vuelvan a afrontar un final de curso en las mismas condiciones que en los últimos años.












