Óscar Bea Trincado, alcalde de Cintruénigo

Oscar Bea afronta estos días la gestión de una situación que en ningún momento se podía imaginar cuando decidió asumir el liderazgo de Navarra Suma en Cintruénigo y postularse a la alcaldía de la localidad. «Una crisis así no la podía imaginar nadie», asegura.

Cintruénigo, junto con Fitero, son las localidades riberas con mayor incidencia de pacientes con Covid-19 positivo, y la cuarta zona básica de salud más afectada en el conjunto de Navarra. Pese a los datos, el alcalde considera que la realidad que está viviendo Cintruénigo no es muy distinta a la del resto de localidades de la Ribera. «Es cierto que los datos reflejan una mayor incidencia debido principalmente a que tenemos un número importante de plazas residenciales en relación a nuestra población. Los primeros casos se detectaron pronto y eso no permitió hacer bastantes test entre los 80 residentes y los 58 trabajadores». A esta situación, recuerda, se sumó el propio centro de salud de la localidad, donde se detectó un foco entre sus profesionales. «El conjunto sumó bastantes positivos», reconoce.

Tras el impacto inicial y la lógica alarma de la población, Cintruénigo vuelve poco a poco a la normalidad, asegura el alcalde. «La situación de la residencia ya está controlada desde que el pasado lunes se abriera el balneario de Fitero,  lo que nos ha permitido desplazar a siete residentes. No son todos los positivos, ya que lógicamente hay residentes muy mayores en un mayor grado de dependencia que no se van a mover de la residencia de Cintruénigo, pero sí que al menos nos ha permitido mejorar la situación, aunque seguimos demandando faltando personal, especialmente de enfermería, y material de protección, que sigue llegando a cuenta gotas», reconoce.

El alcalde cirbonero no duda en elogiar el comportamiento que están teniendo los vecinos en estos días de confinamiento. «Han sido muchos los que han respondido cuando hemos realizado algún llamamiento para conseguir voluntariado, otros han estado cosiendo mascarillas o confeccionando batas. Ha habido una disposición total desde el principio por parte de la gente que nos ha permitido contar con muchos voluntarios y entre el ayuntamiento, la brigada, y la Policía Municipal vamos atendiendo todas las peticiones que nos llegan», explica.

Desde que entrara el vigor el Estado de Alarma, el ayuntamiento se ha puesto una especial atención en garantizar la atención y las necesidades de los más mayores de la localidad. «La mayor parte están atendidos por sus propios familiares, que son los encargados de trasladarnos sus necesidades. Los que están solos están en contacto con los Servicios Sociales y con la Cruz Roja de la localidad, desde donde se les llama diariamente para ver qué tal están y qué es lo que necesitan», explica Bea.

Preocupados por el futuro

Bea asegura que estos días ha podido compartir la preocupación por la situación con el resto de vecinos. «Además de la lógica preocupación por la enfermedad, preocupa qué va a pasar con las empresas, los comercios y todas las actividades que han tenido que cerrar y que, ahora mismo, desconocen cómo va a ser la vuelta a la normalidad. Son muchas las personas que están reclamando a la administración una respuesta y qué tipo de ayudas les vamos a poder ofrecer. Desde el ayuntamiento estamos trabajando junto con el Gobierno de Navarra y la Federación de Municipios y Concejos para impulsar un plan comercial que permita una regeneración de la actividad. Y por nuestra parte, a nivel municipal, hemos aplazado todos los pagos que se puede», recuerda.

«Hay que hacer test. Saber quién está infectado y quien no es la información que necesitamos»

Para el alcalde de Cintruénigo, parte de la solución pasa por hacer test a la mayor parte de la población. «Todo el mundo en Cintruénigo conoce a alguien que está infectado pero hay muchos otros que no entran en las estadísticas» y duda de que el final de la pandemia esté cerca. «Vemos que se avanza, pero ahora mismo no veo el final con las soluciones que se están planteando. Creo que debemos determinar quienes están infectados y quiénes no para recluir a unos y proteger a otros», reclama.

Hasta que llegue la solución, pide a sus vecinos que mantengan la disciplina con las medidas dictadas en materia de higiene, protección y evitar salir lo máximo posible. «Hay que mantener la fuerza y el ánimo. Seguir haciendo las cosas bien y, entre todos, salir adelante. Desde el ayuntamiento agradecemos todo el trabajo y disposición a voluntarios, empresas y entes que están aportando a paliar esta situación. La solidaridad demostrada entre todos es algo que siempre ha caracterizado a Cintruénigo y nos ayudará con esto y con todo lo que nos venga».