Sergio Vitas recibiendo la vara de mando de manos de su compañera Lola Arrondo, el 16 de Junio.

Sergio Vitas Aguirre, alcalde de Fustiñana, está convencido de que la clave del motor económico y del empleo en esta localidad pasa por exportar el potencial turístico de la Bardena Negra. En este sentido, apuesta decididamente por el parking de autocaravanas y el albergue para atraer a los visitantes.
Fustiñana lleva un tiempo apostando por las políticas de empleo. ¿Qué resultado están obteniendo?
Desde mi punto de vista muy bueno, estamos en mínimos históricos de desempleo en nuestro pueblo e, incluso, cada día siguen mejorando todos los indicadores, situándonos en cabeza de los pueblos de la Ribera y de casi toda Navarra.
¿Pero cuánto de este éxito se debe al Ayuntamiento?
Sinceramente creo que una buena parte, estamos en un ciclo general de crecimiento de empleo, pero nuestro equipo ha apostado por fomentar el emprendimiento y la contratación en Fustiñana, y eso está siendo, sin duda, un motor extra para que los datos sean aún mejores que los de la tendencia.
Hace unos días nos enteramos de la futura ampliación de Congelados de Navarra, ¿qué opinión le merece?
Es un orgullo que decidan crecer y apuesten por Fustiñana, sin duda la industria agroalimentaria es otro de los motores económicos de nuestro pueblo y CN es de gran importancia, principalmente por la cantidad de puestos de trabajo que genera.
¿El reto del futuro ahora es el turismo?
Para nosotros explotar el potencial turístico de la Bardena Negra para convertirlo en motor económico y de empleo de Fustiñana es un objetivo prioritario. Y, como pasa en el empleo, debemos impulsar infraestructuras como el parking de autocaravanas o el albergue que atraerán visitantes a nuestro pueblo y eso se convertirá en motor para la hostelería, el comercio y el sector servicios en general.
¿Las nueces qué papel juegan en este plan de turismo?
Las fiestas de la Virgen de la Peña, y su evento más conocido fuera de nuestro pueblo: “Las nueces de Fustiñana”, tienen un papel importante no sólo por los visitantes que vienen esos días, sino por la visión de singularidad que dan de Fustiñana y de una tradición tan nuestra. Retomaremos la solicitud al Gobierno de Navarra para que sea declarada “Fiesta de interés turístico regional”.
¿Cómo ve el futuro de las Bardenas después de las noticias de hace unos meses sobre la posible desmantelación del polígono de tiro?
Cada cierto tiempo sale esa noticia. Yo creo que ese es un tema muy politizado y que tiene más calado fuera de nuestra tierra que aquí. Desde mi punto de vista las propuestas suelen venir siempre de la mano de nacionalistas que buscan algo más que preservación natural del entorno, que quieren la imposición de la animadversión a todo lo que suene a España y al ejército español.
El 2023, un año complicado
2023 fue un año complicado en lo político, ¿ya están las aguas calmadas?
En Fustiñana estamos muy tranquilos, la confianza de nuestros vecinos y vecinas nos otorgó 6 concejales y mayoría absoluta a un grupo de personas que decidimos que lo mejor para nuestro pueblo era presentar una candidatura independiente, con varias sensibilidades. Logramos comunicar bien nuestro proyecto y la gente apostó por nosotros, lo cual nos dio mucha responsabilidad, pero a la vez mucha alegría y agradecimiento.
Como siempre he dicho, mi ideología política no ha cambiado, pero sí la forma de ver las cosas a nivel municipal. El llegar a acuerdos con distintos grupos es fundamental y el estar atado a unas siglas a veces no te lo permite. Si a esto sumas que en determinados partidos nunca se hace autocrítica y se nos castiga a los que la hacemos, no merecía la pena seguir por ese camino.
“Navarra no va bien”
Y en Navarra, ¿cómo ve la política?
La veo complicada. Me parece que no es una opinión subjetiva que Navarra no va bien, lo dicen todos los indicadores. En educación ya no nos comparamos con las comunidades autónomas de cabeza, sino con otras donde el nacionalismo gobierna y la educación está a la cola de España, como es el caso de País Vasco y Cataluña.
En salud, tenemos los mejores servicios sanitarios y los mejores profesionales, pero cuando las listas de espera se disparan y los navarros se quejan del mal funcionamiento de la atención primaria de forma constante, algo no estamos haciendo bien.
Se está generando empleo, pero mucho más despacio que en el resto del país. La reforma laboral ha disparado los contratos fijos discontinuos, que no contabilizan como parados. Aunque trabajen tres meses en todo el año, el resto del año y a efectos de empleo, son trabajadores en lugar de parados. Esto es engañar a las personas.
El socialismo de hoy en día se ha echado en brazos del nacionalismo a cambio de gobernar. Una decisión legítima, pero que no va en favor del beneficio de Navarra, sino en crear un cortijo donde quepan todos ellos. Da igual que partidos como Geroa Bai (PNV) sean de derechas, porque el ser nacionalista para ellos es un plus que suma para gobernar y lo demás no importa. Esto durará hasta que en la derecha se recupere esa ilusión perdida hace tiempo, por decisiones erróneas y por priorizar los personalismos de unos cuantos.
Por España entonces ni preguntamos
Navarra es un espejo de España porque el socialismo es el mismo. Hay algo que me preocupa más que el retroceso en indicadores sociales, y es que el gobierno se está cargando el estado de derecho con todas las concesiones al nacionalismo. Nacionalismo de izquierdas y de derechas. Ya no existe la separación de poderes entre el ejecutivo y el legislativo. Vamos camino de perder el judicial y casi toda la prensa baila al son del gobierno. O el país despierta o lo veo complicado.