Inicio Opinión Na+ ensombrece la EMOT con el campo de golf, por Olga Risueño

Na+ ensombrece la EMOT con el campo de golf, por Olga Risueño

El Plan General de Tudela es muy antiguo (del año 1991) y está completamente agotado, por eso es importante la elaboración de uno nuevo. Por eso en la anterior legislatura, desde el gobierno municipal del tripartito (IE, PSN y Tudela Puede) retomamos el tema de la elaboración del Plan General Municipal y elaboramos la Estrategia y Modelo de Ocupación del Territorio (EMOT).

Recordemos que Tudela tenía una EMOT expansiva y desarrollista que preveía cerca de 20.000 nuevas viviendas, elaborada al amparo de la burbuja inmobiliaria en tiempos de UPN (2007). Esa EMOT estaba tan fuera de lugar que nosotras tuvimos que empezar desde cero cuando preparamos la nueva, que es la que, con algunas modificaciones, Na+ ha llevado al pleno de final de mayo para su aprobación. Es por eso que, en principio, podría gustarnos, porque tiene por objetivos la renovación urbana y la rehabilitación de la ciudad construida, la integración del Ebro en la ciudad, y el impulso de los sectores productivos de la economía verde (agroalimentario, energías renovables, construcción y turismo sostenibles…).

Nuestra EMOT fue aprobada inicialmente en el Pleno de enero de 2019 y después hubo un largo periodo de exposición pública y de sugerencias. Entre ellas, la más significativa fue la de Golfistas Asociados de la Ribera (GRASS), que solicitó la reserva de unos terrenos de alrededor de 65 Ha. de comunal, en Valdetellas, para la futura construcción de un campo de golf público. Nosotras ya hemos explicado repetida y públicamente nuestra oposición a la idea, que nos parece completamente inapropiada.

Na+ sostiene que esta propuesta es de interés público, por su potencial para el desarrollo comarcal en aspectos deportivos y de ocio, como por los beneficios repercutidos en el turismo, la actividad empresarial, la salud y la calidad de vida, pero nosotras creemos que no es así. Los promotores del campo de golf repiten que será ecológico, poco consumidor de agua, sin pesticidas ni productos químicos… respetuoso con el medio ambiente. Y UPN y Na+ dicen que se lo creen. Tal vez se lo crean (lo dudamos) pero a nosotras no nos engañan. Ni tampoco engañan a las personas que estuvieron el lunes pasado durante el pleno en la puerta del ayuntamiento mostrando su disconformidad y defendiendo el interés público.

Sr. Toquero, dígale a la ciudadanía de Tudela, dígales a los profesionales de la agricultura a los que (campo solar por aquí, campo de golf por allá) se les van quitando tierras, dígales a las ecologistas que se manifiestan en defensa del medio ambiente, dígales a los seguidores de otros deportes que ven la necesidad del arreglo de las infraestructuras actuales… dígales que el campo de golf público es una infraestructura estratégica para la ciudad y que es de interés general.

Nosotras no tenemos nada contra el golf, ni por supuesto contra los (y las) golfistas, pero tenemos claro que en Tudela hay necesidades mucho más evidentes que todavía están sin resolver y que a ellas (ahora o en el futuro) tiene que ir el dinero público. Solo en el tema deportivo: Complejo Polideportivo Municipal, Estadio Ciudad de Tudela, pistas de atletismo del Nelson Mandela, otros deportes minoritarios… Por algo en Navarra no hay ningún campo de golf público, ni en la comarca de Pamplona, porque la inversión de entre seis y diez millones de euros para su construcción y de más de medio millón de euros anuales para su mantenimiento no está justificada.

Sras. y Sres. de Na+, dicen que ahora no se trata de la construcción del campo de golf, sino únicamente la delimitación de los terrenos. Les ha costado poco aprobarla y quedar bien con quienes han presentado la propuesta, pero a Tudela le puede costar mucho, porque con la aprobación de la EMOT ustedes han dado el primer paso para la construcción del campo de golf público, con el dinero de todas y todos los tudelanos, un proyecto que no es de interés general, sino de unos pocos. Esta EMOT con reserva de terrenos para la construcción de un campo de golf público es su irresponsabilidad.

Olga Risueño Molina, Izquierda-Ezkerra Tudela

Artículo anteriorSabor corellano en el Premio a la Movilidad Sostenible Conbici
Artículo siguienteAlumnos del IES Valle del Ebro reconocidos en el proyecto Cazadores de Mitos de la FECYT