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Librería Julio Mazo cierra sus puertas tras 45 años abierta al público

"Tras 45 años", explica Rosa Mari Zudaire Orcoyen, "ha llegado el merecido momento de descansar"

Rosa Mari Zudaire e Ilenka Mazo, responsables de la librería Julio Mazo
Rosa Mari Zudaire e Ilenka Mazo, responsables de la librería Julio Mazo

Una librería histórica de Tudela echa el cierre por jubilación. Librería Julio Mazo escribe estos días sus últimas páginas antes de bajar la persiana por última vez. «Tras 45 años», explica Rosa Mari Zudaire Orcoyen, «ha llegado el merecido momento de descansar. De mirar hacia atrás con satisfacción y hacia adelante con tranquilidad. Lo hemos intentado hacer lo mejor que sabíamos, con nuestras virtudes y nuestros defectos».

Rosa Mari Zudaire Orcoyen hace balance de este casi medio siglo de historia de Librería Julio Mazo, que forma igualmente, parte de la historia de la ciudad. «Nos gustaría dar las GRACIAS a todas y cada una de las personas que habéis entrado por la puerta de nuestro establecimiento a lo largo de estos 45 años de vida de Librería Julio Mazo. GRACIAS a los que entraron solo una vez y GRACIAS a los que habéis repetido hasta llegar a sentiros parte de la familia. GRACIAS a todos los empleados y empleadas que habéis formado equipo». Recuerdo especial tiene para Anabel Rodrigo Moracho, «uno de los pilares de Librería Mazo. Una persona muy válida como profesional y más todavía como persona. Es una más de la familia. Le tenemos muchísimo que agradecer, ya que ha luchado por esta librería y ha atendido como si fuese suya».

Pasión por los libros

Librería Julio Mazo comenzó su andadura en el año 75 años en la calle Yanguas y Miranda. «Abrimos la librería exclusivamente por el amor al libro que tenía Julio», explica Rosa Mari. «No era nuestro mundo. Julio era fotógrafo, esa era su profesión. Pero el mundo del libro siempre le encantó y como decía él, es un oficio de románticos. Empezamos teniendo fotografía y librería mezclado. Luego se desvinculó del todo de la fotografía y nos quedamos solo con la librería. Ese fue el origen: el amor por el libro».

Y es que Julio Mazo era un grandísimo lector y un gran rastreador de libros. «Siempre estaba al tanto de lo que salía, de qué le gustaba a cada cliente, era coleccionista de libros antiguos… El libro fue su mundo».

«A lo largo de estos años», asegura Rosa Mari, «he acumulado muchísimos recuerdos. Hemos conocido a tres generaciones a las que hemos atendido. Abuelos que eran de mi edad, sus hijos y ahora los hijos de esos hijos, que siguen viniendo a por los libros de texto, de lectura… Eso te emociona mucho, haber tenido un recorrido tan largo, conocer a tantísima gente, a los cuales les estoy profundamente agradecida, porque ha sido mi vida. Sin ellos, Mazo no hubiera sido lo mismo».

Cambio de época

Como a tantos comercios de cercanía, a Librería Mazo le ha tocado vivir enormes cambios. En su caso, por ejemplo, la llegada del libro electrónico. «Al principio parecía que todo el mundo se iba a decantar por el ebook, pero no ha sido así. Hay muchísima gente que prefiere tocar el libro, de alguna manera amarlo, olerlo, marcar donde te has dejado la página, subrayarlo… También la venta por Internet ha hecho mucho daño, pero tienes tus clientes fieles que te dicen ‘si te tengo a ti para que voy a pedir nada por Internet’. Yo les agradezco muchísimo el que nos hayan permitido seguir viviendo tantos años de esto».

Llegado este momento, desde la librería no quieren dar cabida a reproches ni tristezas, pero sí hacen una petición: «Que, por favor, ofrezcáis siempre vuestro apoyo al pequeño comercio, al negocio local, al familiar, que son los que junto con la compra os regalarán una sonrisa que también os llevaréis a vuestras casas. Mantened vivos los sueños de vuestros vecinos».

«El pequeño comercio», comenta Rosa Mari, «es muy importante para la ciudad. Es lo que da vida. Si nos imaginamos Tudela con comercios cerrados, es una pena. Va a quedar esto desierto. Y ese bullir de la gente, ese ir y venir… Eso es lo que da vida a una ciudad y lo que hay que mantener».

Autores locales

Especial cariño muestran desde Librería Julio Mazo a los autores de aquí. «Les he puesto siempre un gran cariño. Tenemos grandes autores. Tenemos un mercado importante.  Me hace mucha ilusión vender un libro de un autor de aquí, eso me satisface doblemente. El caso de Dolores Redondo, por ejemplo, ha sido un boom, ya no a nivel local o provincial, sino a nivel de España. El otro día la nombraban en la tele y decían que era una de las autoras más vendidas que conocía la editorial Planeta. Eso te llena de orgullo. Me encanta vender libros de gente de aquí, novela o poesía. Hay gente muy importante».

Dentro de poco más de un mes, el 30 de noviembre Librería Julio Mazo bajará definitivamente la persiana. Y se cerrará también una pequeña parte de la historia del comercio en Tudela.