Donantes en la Plaza de los Fueros de Tudela

El tiempo de Navidad es tiempo para la solidaridad. Y uno de los colectivos que muestran esa labor de servicio hacia otras personas, son los donantes de sangre. Debido a la situación de pandemia, este año en Tudela no ha sido posible celebrar el homenaje que se les rinde cada año, pero el delegado de ADONA en Tudela, Alfonso del Álamo, ha querido hacer entrega de las insignias a aquellos donantes que han alcanzado las 25, 50 o 100 donaciones. Al mismo tiempo, ha querido que la entrega de estas insignias sea un pequeño homenaje a su compromiso: “Quiero dar mi agradecimiento a todos por el buen comportamiento que ha habido durante este año, a pesar de las dificultades. Y mi más cordial enhorabuena a los que habéis superado las 25, 50, 100 y 150 donaciones. Vosotros sois la representación de todos nosotros,” recalcaba Alfonso del Álamo.
Al mismo tiempo, el delegado de ADONA, quiere hacer un llamamiento a la incorporación de nuevos donantes, siempre necesarios: “Este año hemos tenido buenos resultados, gracias a los donantes y al equipo que tenemos, las enfermeras, la administrativa que llama… Lo ideal sería que fuésemos muchos más, y hubiera el stock suficiente en el banco de sangre para todos nuestros centros hospitalarios”.
En datos, en el centro de donaciones de Tudela hasta finales de octubre, este año se habían producido 2.074 donaciones, frente a las 1.986 de 2020. En cuanto a aféresis, también hasta octubre ha habido 590, cuando en 2020, hubo 400. En cuanto a donantes nuevos, en 2020 fueron 173, mientras que este año ha habido 187 altas.
“Mientras pueda, seguiré donando”
Rosa Mari Pérez es una de las donantes que ha recibido la insignia de oro, por 50 donaciones: “Yo dono porque la sangre no se fabrica, te quedas más tranquila de que haces algo por los demás, y es algo que no cuesta nada. Las mujeres podemos donar tres veces al año, contando el venir aquí, el donar y la espera, son tan solo tres horas al año. Todo el mundo debería probar una vez para ver lo sencillo que es. Y la gente de aquí es super amable, te tratan de maravilla. Te vas muy satisfecha”.
Javier Serrano Lorente por su parte, ha superado las 100 donaciones: “Yo dono porque me encuentro muy bien donando, aquí te tratan con cariño, es todo amabilidad, y no cuesta nada, me lo planteo como una rutina. Y mientas pueda seguiré donando”.
“Hay que ser solidario y no cuesta nada donar sangre”, coincide Juana Urbano, con 50 donaciones. “Son 30 minutos de tu vida y puedes salvar otra vida. Si yo me encuentro en un accidente, por ejemplo, me gustaría tener sangre cuando me haga falta”.
Sonia Millán también ha recibido la insignia por las 25 donaciones: “Dono porque creo que la sangre es necesaria para otras personas y así ayudamos dentro de lo que podemos. Empecé cuando estudiaba la carrera en Barcelona, hace muchos años y aquí sigo. No cuesta nada y es un gusto venir porque nos tratan de maravilla, son poco más de diez minutos y haces una buena labor”.

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