Belén Acarreta en su tienda en el Barrio de Lourdes

Desde que se desatara la crisis por el coronavirus en Tudela, se decretase el estado de alarma y se condicionase la movilidad de los ciudadanos, el pequeño comercio de alimentación ha estado abriendo sus puertas, ofreciendo su servicio a los ciudadanos y acercando a los vecinos y vecinas de los barrios de Tudela los alimentos de primera necesidad.

En el Barrio de Lourdes, Belén Acarreta levanta a diario la persiana de su establecimiento de alimentación en la calle Camino de Tronzaires. La crisis no ha cambiado su rutina y su puerta ya está abierta a las ocho menos veinte de cada mañana preparada para recibir los productos que llegan cada mañana y atender a los clientes más madrugadores.

Tras varios días de confinamiento reconoce que los vecinos se están comportando de una manera extraordinaria, cumpliendo con todas las medidas que ha indicado para el correcto funcionamiento de su tienda. «Al principio es cierto que mucha gente preguntaba para qué me ponía los guantes o la mascarilla», explica en un relato que se repite entre quienes estos días siguen tras sus mostradores de atención al público. Personas que mantienen que todo esto que estamos viviendo es una exageración. «Yo creo que debemos tomarlo en serio. Al menos así lo demuestran las cifras de contagios y muertes. Lo de alarmarse ya es una cuestión de cada uno», indica.

Los primeros días de crisis, recuerda, «se notó mucho que la gente había asaltado los supermercados y bajo mucho la demanda de los productos de alimentación». Con el paso de los días la demanda se va normalizando. «En ningún momento ha habido falta de abastecimiento. Llegan alcachofas, espárragos, borraja. El embutido nos lo siguen sirviendo con total normalidad. La verdad es que no se echa en falta nada», asegura la responsable de un comercio que es el fiel reflejo de un sector que sigue al pie del cañón recibiendo los productos frescos de la huerta tudelana y de las pequeñas y medianas empresas de alimentación de la zona y que está deseando que todo vuelva a la normalidad cuanto antes.